domingo, abril 30, 2006

EL DESPERTAR DEL DIABLO



Esta semana he tenido cualquier cofi dos y como no quiero repetir curso de nuevo no he podido ir a ver películas. Pero el otro día fui al cine y todavía tengo pesadillas con lo que vi, así que aquí está mi última crítica de cine.

Si esta película no se gana el Oscar a la mejor película de terror del universo, nunca más veo los Oscar, lo juro, ahora sí que sí, ni siquiera cuando le den el premio honorífico de toda la vida a Chuck Norris. (Va a estar en silla de ruedas, no se va a poder el trofeo y va a aburrir a todos con su discurso, apuesto)

Esta película es tan buena que me dan ganas de conseguirme el lápiz de Yo, Robot sacarme la foto y perder la memoria para puro verla de nuevo y asustarme lo mismo.

Se trata de una familia como de dieciocho personas (son Opus Day) que va por el desierto en una casa rodante y a la que le salen los monstruos deformes (y también son una familia, pero Opus Night) que son tan feos que no los pudieron matar ni con las bombas atómicas.

Los monstruos son como esa película en que Anthony Perkins peleaba contra un deforme que se llamaba Elefant y que al final se moría de emoción en la ópera porque era mamón. Lo que sí, a estos monstruos no los mata ni Carmina Durán porque son súper poderosos (sobrevivieron a Hiroshimaynagasaki) y están enojados con todas las familias Opus Day del universo.

Al principio la película es un poco fome y me quedé dormido, porque repetían todo muchas veces. Por ejemplo, que el protagonista no puede llamar por celular en el desierto porque no hay señal. Yo iba a empezar a pifiar y a tirar los popcorn duros que no se pueden morder la quinta vez que un personaje le pregunta al nerd si tiene señal en el celular, pero justo una comadre que andaba con el pololo preguntó por qué no llamaban por teléfono a la policía y ahí me quedó clarito que esas cosas las ponen para la gente mongólica que va al cine y que pregunta estupideces que ya se han dicho cien veces. O sea, es una película universal.

(La comadre y su pololo gritaban cada vez que alguien se cruzaba de repente por la cámara y ponían música de salto, y después él le hacía cosquillas y ponía voz de monstruo para que uno pensara que no se había cagado de miedo como su mina, pero no engañaba a nadie)

(Yo una vez pololeé y fui al cine con mi polola a ver películas de terror y nunca hicimos algo así, pero a lo mejor era porque ella no me quería)

La cosa es que al papá de la familia Opus Day le da sueño tanta conversa sobre los celulares y se duerme al volante, y choca y quedan parados en el desierto esperando que alguien los rescate, pero los únicos que llegan son los monstruos y ahí sí que empieza lo bueno y es todo tan bueno que se me olvidaba respirar y empezaba a ver puntitos blancos.

Lo que sí esta película no se la recomiendo a ninguna madre que le esté dando de mamar a su hijo porque le va a dar tanto susto que la leche le va a salir amarga por la adrenalina y su guagua va a crecer tonta y cuando sea vieja va a preguntar por qué el protagonista no llama por teléfono celular cuando ya han repetido mil veces que en el desierto no hay señal. (Tampoco se la recomiendo a ningún perro pastor alemán)

Esta película promueve la sobrepoblación del mundo porque su mensaje es que hay que tener familias de más de diez personas. Así, cuando aparecen los mutantes se puede morir la mitad en paz y la otra mitad se va vengando y después se hace una película de terror la zorra para confundir a las minas. Por esa misma razón también promueve tener dos perros y no uno, y ojalá con nombres que hagan juego. (Pero ojalá sean perros grandes tipo pastores alemanes porque si son chihuahuas el papelón te lo encargo).

Por ejemplo, si esta misma película hubiera sido protagonizada por una familia de papá, mamá y un hijo único, a lo más hubiera ganado el Oscar al mejor cortometraje, porque los mutantes les hubieran clavado el hacha en el ojo en dos minutos y después hubieran tenido que jugar naipes durante un año esperando que llegaran más Opus Day. Otro importante mensaje es que si todos aceptaran a la gente fea tal como es, los feos no se enojarían tanto y no se irían a vivir con los maniquís (que no juzgan a las personas) a Chuquicamata.

Lo único que no me gustó es que el diablo nunca despierta y me quedé hasta el final de las letras que duran como cinco horas para ver si salía algo, pero no pasó nada. Le pregunté al caballero del cine que estaba esperando con la escoba y la bolsa de basura por qué se llamaba así la película si no salía el diablo, y él me dijo que a lo mejor era metáfora y tiene toda la razón. Así que por ser una película con tantas lecturas le doy cien millones de estrellas.

© Hermes.

3 comentarios:

El Maestro dijo...

es buena la película... no para ganar un oscar eso sí... si = es media fome, lo más divertido es el perro que se "pitea" a un par de deformes jajaja

RDH - Est.Mag. Política&Gobierno Flacso dijo...
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Eduardo Medina dijo...

la verdad es que queria verla... pero creo que ya no...
gracias