Lo que todos estaban esperando. Crítica a Iron Man 2, en la Zona. Y estén atentos que se vienen noticias.¡LONK!
Lo que todos estaban esperando. Crítica a Iron Man 2, en la Zona. Y estén atentos que se vienen noticias.
Ya cabros. Me demoré en mandarme esta crítica porque la semana fue más corta y porque andaba con gripe crustácea (la inventé yo, que no panda el cúnico). Pero más vale tarde que nunca (etc) así que aquí está.
Ya chiquillos. Les cuento que esta semana estrenaron dos películas que quería ver hace caleta de rato: HELLBOY 2 y TONY MANERO 1. Una se trata de un compadre horrible todo demoníaco que le gustan los gatos, se cree la zorra y vive en un mundo donde son todos monstruos, y Hellboy 2 se trata de Hellboy y de un albino karateca que quiere resucitar a un ejército cuático, etc. Ayer me dio toda la onda fliméfila y decidí ver las dos películas de una (y qué tanto) así que aquí está la crítica doble para que aprovechen los dos ojos. (Sorry tuertos, cíclopes y agujas).
La embarró cómo se transforma Alfredo Castro (seco).
Ah, también le lleva concurso la cuestión en la Zona, y el monito de Hellboy que sortean está a toda raja, así que si alguien se lo gana y quiere regalármelo para mi cumple, yo les convido torta, lo prometo.
PD. Este poster es la zorra. Nos Belmont.
1.- La mansa identidad secreta.
Superman hace como que es todo pajarón, Batman se hace el millonario bueno para la jarana, la Mujer Maravilla es la Mujer Ahí No Más, etc. Todos siempre tratan de embolinarle la perdiz al resto para no llamar la atención. Jesús Man empezó toda la onda haciéndose pasar por mueblista piola y hacer los milagros cuando nadie estaba mirando. (Después le dio un poco lo mismo, y por eso lo agarraron. Moraleja: Conservar la identidad secreta).
2.- El disfraz abacanado.
Los superhéroes siempre tienen que tener un look así que de una uno diga “wow, se pasó”, y no se le olvide más. También sirve para que los cabros chicos rallen la papa, lo anden dibujando, y vendan monitos de él. Jesús Man empezó la moda, y aunque es menos colorinche que Superman y no tan homogay como Spiderman, igual la hizo de oro con la túnica, la onda hipposa y la barbita. Después se pone más exhibicionista (cuando queda en calzoncillos) y sale con accesorios más cuáticos (el cintillo, las muñequeras, o esa T gigante que anda trayendo), pero de que es maestro, es maestro. Y fue el más exitoso de todos, porque aunque igual he visto giles con poleras de Batman o de Linterna Verde, el logotipo de Jesús Man lo andan trayendo hasta las abuelitas. O sea que conquistó los medios mercados. Seco.
3.- Los superpoderes.
Jesús Man tenía cualquier poder. Como la mayoría de los superhéroes todo empezó cuando era péndex. El socio fue un día a un carrete con la vieja y cuando cachó que había puro hielo, multiplicó el copete y los canapés, y la hizo de oro. Después empezó a hacer cosas más la zorra, como correr en el agua igual que el cabro chico de Los Increíbles, o resucitar a los muertos y después irse volando y ser indestructible, onda Neo (Dewán).
Mucho antes que Dewán o Peter Pan, ojo.
Podría haber tenido garras Wolverine para haber rajuñado a los romanos, pero no le habría servido de nada, porque más encima era pacifista. Lo que nos lleva al siguiente punto:
4.- La causa justa.
Aquí sí que Jesús Man hizo escuela. Ahora los superhéroes se van en la pura antidelincuencia, y andan frustrando asaltos y recuperándole las carteras a las abuelitas (a lo más bajan un gato del árbol, la típica), pero siempre es porque a ellos les pasó algo malo y se andan vengando (así cualquiera) Otros son más egocéntricos y no hacen nada por el prójimo y puro pelean entre ellos (onda X-Men), pero Jesús Man estaba preocupado de todos y por todos, y a pito de nada (Superman igual quiere hacerle la competencia en ese sentido, pero no le da para tanto). Jesús Man es el más profundo de todos, y suelta las medias frases para el bronce. O sea, más bueno que el pan el compadre. (En una parte incluso se agarra con unos piratas que estaban vendiendo estrenojuegoyprograma a la salida de la Iglesia, y dejó la grande) (O sea que también tiene su genio)
5.- La minoca.
Aquí depende de la película que uno esté viendo, pero igual había su rollo con la Magdalena, para qué andan con cuestiones. La comadre era igual de suelta que la Mary Jane del Spider-man, pero ni tan metete como la Luisa Lane o la Dawson’s Creek, así que uno igual le tiene buena. (A veces es harto hot, además).
6.- El compinche.
El más típico es el Robín, obvio, aunque Batman tiene caleta (el mayordomo, la plata, etc). Varios tienen compinche, el Quijote, el Sherlock Holmes, Krypto, etc. Es el que anda detrás del superhéroe y lo salva justo cuando el otro está amarrado, etc. Siempre parten solistas en todo caso, así que es optativo. Igual Jesús Man tenía a Pedro, pero como era de más bajo perfil al final no se notó tanto. Pero las hacía todas.
7.- El archienemigo.
Está diciendo: Magneto, el Guasón, el doctor Óctopo, etc. Cuando uno ve las películas de Jesús Man, juega el juego de Play o lee los cómics, se da cuenta de que el compadre tenía caleta de enemigos, y eso siempre salva, porque hay harta pelea, y todos agarrados de las mechas.
Este es el malo, por si las moscas.
Acá tenemos al Demonio, por supuesto, que se disfraza de león, de serpiente, o de guagua horrible sin cejas, y después todos los demás, onda el emperador, los romanos mala onda con los cascos con escobillón, hasta su amigui Judas resultó ser malo (spoiler). O sea, que nunca falte con quien pelear.
Y sería tutti. Ahora los mando a la Zona para que lean la super mega crítica a Mirage Man, y ya con esto que les conté sobre los superhéroes sí que lo van a entender mejor.
Las viejujas se ofendieron y nos persiguieron y como nosotros con el Tóngua no salvamos a nadie (nos duele el páncreas cuando corremos mucho), las viejujas nos alcanzaron a la media cuadra. Mi amigo se puso a gritar que le querían robar los riñones y ahí la más vieja de las dos levantó la mano y nos maldijo en gitanense. Después yo investigué y lo que nos dijo fue lo siguiente (hay un cinco por ciento de margen de error en la traducción):
“Paisano, por el poder que me confiere Buda, te maldigo. Y esta es la maldición. (Ojo) ¡Por el resto de tu vida, NUNCA (pero RE NUNCA) volverás a ver una película tranquilo! ¿Escuchaste? Porque SIEMPRE se te va a sentar un pelmazo cerca, y te RE cocinaste, por gil. Abracadabra (y qué fue)”.
En otras palabras, la peor maldición que pudo recibir un ser humano que más encima es buena onda, y más encima, crítico famoso.
Sonamos con el Tóngua. Ahora la maldición nos persigue. Aunque llegue atrasado y me siente en el asiento más penca de todo el cine, IGUAL va a llegar un gil MÁS atrasado que yo que se va a sentar JUSTO DETRÁS DE MÍ, y me va a hacer la vida imposible.
El otro día con Hostel II, los giles de la maldición eran tres pelmazos del infierno que se habían comprado unos chilenitos y pidieron que se los envolvieran en celofán, después en papel de diario y al final en papel de regalo. (Querían papel de aluminio también, pero no había). Cada vez que quisieron sacar chilenitos me tuve que mamar la novena sinfonía en papel. Aparte, los compadres se impresionaban por TODO. Era como si nunca hubiesen visto una película en su vida y todo el miedo y asco que les daba lo exorcizaran con un comentario en voz alta. (Susurrado no vale, bien fuerte tenía que ser). Y después otra comadre al fondo del cine contestó su celular y se puso a conversar como por durante diecisiete minutos. (En serio).
El otro día en una función de PUROS críticos, imagínense. Yo dije “hasta aquí no más llegó la gitana. Nada de maldición aquí, estos son puros viejos fomes que trabajan en esto, ellos sí pueden quedarse quietos y callados”. Las pinzas. Resulta que me senté al fondo y me tapé con la parka porque hacía cualquier frío. Todos se sentaron adelante y yo dije “salvado, gitana”. Se apagaron las luces y como cinco minutos después entra una comadre con un nerd, corriendo y muertos de la risa porque es chistoso llegar atrasado a las películas. Ni siquiera miraron donde sentarse y corrieron detrás de mí, seguramente llevados por una fuerza maligna. A los diez minutos de película empezó la comadre a zapatear. No estoy inventando. Cruz para el cielo. No hablaban, no llevaban dulces ruidosos, no contestaron el celular, nada. La maldición se manifestó con la única forma que le quedaba a la comadre para hacer ruido: golpear el suelo con la planta del zapato. “Toc… Toc… Toc…”, a medio centímetro de mi oreja. Le dije que parara de zapatear por favor, pero la comadre se lo tomó a mal y empezó a pelarme con el nerd, y a reírse despacito, porque cualquier intento por combatir la maldición, sólo genera más maldición.
Ganaste la batalla pero no la guerra, gitana. Ya voy a encontrar un hechizo para salvarme y ahí te quiero ver. Yo sé que varios sufren lo mismo, y nos vamos a unir contra los giles que meten bulla, conversan, preguntan estupideces, contestan el celular, patean el asiento, comen popcorn con la boca abierta y nos despiertan de ese sueño que es sentarse a ver un flim. Tienen los días contados, giles.
© Hermes.
Posdatas:
c) Parece que me quiero resfriar.
Mi amigo Fermín del colegio se enojó cuando le dije que nunca había visto esta película, y después me sacó la madre cuando le dije que todas las películas de Batman se trataban de un superhéroe ridículo sin poderes que peleaba con puros perritos poodle y giles disfrazados, y que no podía mover ni el cuello porque el traje era más incómodo que el del Hombre de Hojalata. Anduvo todo el día picado conmigo el Fermín (hizo el trabajo de biología con otro) y a la salida se acercó y me dijo que yo no tenía idea de cine si opinaba eso de Batman. Cuando le recordé que yo era crítico de cine famoso se puso a llorar. (Siempre se pone a llorar el Fermín, y por eso le dicen “Enfermín”). La cosa es que al otro día llegó Enfermín y me prestó esta película en DVD y me dijo que si no me gustaba, él me iba a hacer la tarea de matemáticas todo el año, y yo le dije sale y vale.
Las buenas noticias son que Enfermín se salvó de hacerme la tarea, porque Batman Inicia es la mejor película de la historia del cine y aunque Spiderman haga una taleraña del porte del Gran Cañón y atrape a todos los X-Men, a los Cuatro Fantásticos y a Superman (si anda por ahí lloriqueando), igual Batman va a apretar un botón en su cinturón, les va a tirar estrellas ninja, les va a chasquear los dedos y les va a decir “viren los giles culengos” y los va a dejar a todos llorando. (Sobre todo a Superman, que regresa a puro espiar familias y a hacer sufrir a su mamá, que es abuelita y apenas se la puede en la granja)
Esta película se trata del hombre más millonario del mundo (John Wayne) y empieza cuando él es péndex. Johncito le tiene miedo a los pájaros que viven en su casa y anda hinchando al papá todo el rato porque tiene pesadillas (sueña que los pájaros le hacen un nido en la cabeza). El papá, que anda cansado de tanto trabajar porque la pura cuenta de la luz de la media casa le sale un millón de dólares, se pica con él y en venganza lo lleva a la ópera (lo peor). Con tanta mala suerte que a la salida los cogotea un pato malo y John queda huachito. (Ahí se nota que el papá era avaro, porque los lleva a la ópera en el barrio más punga del mundo. Moraleja: lo barato sale caro)
Como cree que todo fue su culpa, John Wayne queda más achacado que no sé qué (todavía no le dicen que los millones ahora son de él) y en vez de hacer un fotolog con cara de pena, decide transformarse en Batman, el superhéroe más la zorra de la vida.
Y ojo que la película entrega un importante mensaje: las cosas hay que hacerlas uno mismo y con las propias manos. Batman nada que va a un laboratorio a que lo piquen las arañas, o a un viaje espacial a que la radiación lo afecte. Para ser superhéroe, él se va con su propio esfuerzo derechito a la empresa del papá a buscar los inventos más bacanes que tienen botados en el sótano a cargo de Nelson Mandela. Ahí se los va afanando de a poco a medida que los va necesitando.
Entremedio eso sí hay una parte que no entendí mucho en que John va a China a buscar a los monjes ninja, y lo meten preso por camorrero y pelea con todos y hace atados hasta que encuentra a Fu Manchú que le enseña las bondades de la droga. Estas escenas son la zorra porque muestran a Batman entrenando, y ahí uno se emociona porque decide al otro día empezar a hacer lo mismo en la casa. (Claro que después a uno se le olvida y no hace nada). Después viene la media pelea porque Batman es correcto y no quiere matar a un chino que tienen preso y para que lo entiendan incendia todo el templo y mata a cincuenta (incluido el chino que no quiso matar). Después vuelve a su casa y se reencuentra con la minoca de Party of Five que ahora se cree toda profesional y no lo pesca por superficial, etc.
Otra cosa que me gustó es que acá el personaje latero que le da discursos al superhéroe también es un superhéroe: el viejito que hace el aseo en la mansión. (Perkins) ¿Cómo lo hace para tenerlo todo soplado él solo? Yo me echo toda la mañana ordenando mi pieza, y eso que apenas cabe mi cama, la tele y el computador. Perkins tiene hasta tiempo de ponerle florcitas a la bandeja cuando le lleva desayuno a John, y le dice “amo”, igual que Mi bella genio. (Esta película promueve la esclavitud)
(Otros personajes lateros que discursean a los superhéroes son la vieja insoportable abuela de Spiderman, el viejo pelado de X-Men, el comandante de Rambo, el viejo llorón que insultaba a Rocky cuando hacía tiburones con un dedo, todos los personajes que hablan con Hulk y el video casero de Superman. En la vida real a uno lo discursean, pero siempre está pensando en otra cosa cuando le hablan y hace “sí” con la cabeza para no quedar por roto. En las películas el discurseador fijo que lo humillan/raptan/hieren/matan, para que el superhéroe la haga corta y se ponga el disfraz enojado justo antes de dejar la zorra)
Los malos de esta película son excelentes porque a diferencia de las otras Batman aquí uno se los cree y no parecen ni juguetes ni disfraces de Halloween. El que más me gustó a mí es la mina que se disfraza de hombre y le echa gases a sus víctimas para que la vean como monstruo. Al final no la matan nada así que típico que viene en la segunda parte, Batman Reinicia (Ctrl + alt + supr).
Bueno para terminar quiero decirles a todos los que no han visto esta película que la vean porque explican todo, hasta por qué el traje tiene orejitas (para empezar la máscara no es máscara, es casco, y las orejitas son para meter las antenas del walkie talkie con el que llama a Perkins para pedirle desayuno) y por qué a Batman le ponen una luz en el cielo cuando quieren llamarlo (ojalá que no esté nublado eso sí, porque si no al comisionado le sale barba esperándolo).
Y final finalmente: sorry Enfermín por dudar de ti y por mentirte. La película la vi en el cine y te estaba molestando para que te enojaras, porque es chistoso que te pongas rojo y hables con los ojos con lágrimas. El martes te devuelvo el DVD.
© Hermes.
PS: Dos millones de estrellas. (Se me había olvidado el veredicto y sé que algunos se saltan todo y van directamente a las estrellas, sorry)
Esta de ahora se trata de un mijito rico que se pinta la cara con colorete y que es como marioneta de los Thunderbirds, pero con músculo (sale en el afiche): Se disfraza de bandera de Estados Unidos, y como es el último sobreviviente de un planeta que explotó (Melmac) ahora tiene superpoderes y vive en un Iceberg. (En una parte una bala le rebota en el ojo, onda Jackass, pero reloaded)
Todo parte con la música del área deportiva y después de viajar por el espacio con efectos especiales modernos llegamos a la tierra y nos damos cuenta de que Superman cayó en el campo y lo adoptaron unos huasitos testigos de Jehová. Ahí uno entiende por qué él es nerd en vez de ser todo sofisticado y malas pulgas como Batman (aunque Superman regresa y Batman inicia, o sea, cuando uno va el otro viene de vuelta).
Como a Superman le carga la farándula tiene identidad secreta para que no lo súper hinchen, y lo logra con unos lentes gigantes que además de hacerlo ver nerd son mágicos porque hacen que la gente se vuelva tonta. ¿Cómo nadie lo pilla? Si le sacan cualquier foto a Superman y sale en todas partes, ya deberían haberlo descubierto por accidente: “Oye Juanito no te regalé estos lápices scripto para que rayaras el diario, ¿cómo se te ocurre dibujarle un diente negro al presidente? ¿Y por qué le dibujaste lentes a Sup…? Hey, momento, ¡pero si es el nerd ese que desapareció por cinco años y volvió justo ahora que vuelve Superman!”. Le meten el dedo en la boca a uno. Aunque pensándolo bien, en el cine había una señora que pensaba que Superman y el nerd eran gemelos, y esperó hasta el final a que se encontraran y se abrazaran llorando, o sea, igual es creíble y uno se termina emocionando más que no sé qué.
Sin temor a exagerar, me atrevo a decir que esta es la mejor película que se ha hecho no sólo en la historia del ser humano, sino de todo el universo conocido, multiplicado por el infinito más uno. Cuando la vi lo pasé tan, pero tan bien, que cuando me quedé dormido en la mitad soñé que estaba viendo X-Men 3.Esta película debería llamarse T de Terriblebuena porque es la zorra.
Es de ciencia ficción porque todos los electrodomésticos son negros y hacen ruidos raros cuando los prenden y tienen lucecitas. Y porque la gente no habla con el presidente, sino con una pantalla gigante donde sale el presidente, igual que esa otra película de ciencia ficción que no me acuerdo cómo se llama.
Actúan muchos actores famosos, pero la más importante es la polola de Dark Vader, que en esta película tiene cáncer. Como está enferma sale como esa cantante que todos odian porque hizo tira la foto de Dios. Ella es una secretaria que le lleva el café a todo el mundo, pero que sueña con ser bailarina de la tele, hasta que conoce al protagonista.
El protagonista se llama Víctor y no hay que tenerle miedo, porque aunque se parece al asesino que no muere, en el fondo es bueno. Anda con una máscara de mimo D’artagnan y tiene flequillo, pero es excéntrico y es poeta. (Tiene una baticueva con museo y wurlitzer)
No entendí muy bien de qué se trata la película eso sí y me quedé dormido en la mitad, pero da lo mismo, porque los poderes del mimo D’artagnan son tan impresionantes que uno despierta emocionado y muy rápido, como cuando hay que irse a la playa tempranito y hay que tomar desayuno en el camino.
Vladimiro pelea con cuchillos en cámara lenta, juega dominó como Ripley aunque usted no lo crea, hace pan con huevo e incluso se reproduce y se transforma en multihombre, todo gracias a los experimentos genéticos que le hicieron en Vietnam. (La película es de los mismos que hicieron Matrix de Queno Reeves donde también había multihombre)
Lo que más me gustó eso sí es el principio y el final, que es donde están todas las explosiones y los cuchillos. Hay escenas en que explotan los lugares famosos, como en esa película donde el presidente es súper héroe y los ovnis le ponen bombas a la Casa Blanca. Pero acá lo que explota es el Big John, que es como la torre Entel de Estados Unidos, pero con reloj. (La torre Entel tiene un reloj en año nuevo no más pero no explota)
Lamentablemente en el cine había muchos cabros chicos que querían ver La era del hielo 2 y como se quedaron sin entrada los papás se metieron con ellos a ver V de Venganza pensando que era B de Barney, cuando en realidad era D de Dejen de meter bulla, pendejos enfermos. Y yo me distraje un poco soportando las preguntas idiotas de los renacuajos que no entienden nada y que le tenían miedo a Valerio por la máscara blanca. Los papás se ponen nerviosos cuando el hijo tiene susto y les explican con voz de “la abuelita se fue al cielo” que todo es “de mentira” y a mí me da mucha risa porque si tienen que explicarle eso al cabro chico es porque de verdad es mongólico y no hay nada más qué hacer. Aunque todos los cabros chicos se quedaron callados y se rieron cuando Virgilio corría en cámara rápida y se resbalaba en la cáscara de banana con la música de Mister Bean. En serio, esta película es muy compleja y tiene comedia.
Pero la película de Vicente es mucho más que todo eso, y tiene un muy importante mensaje y es que si el presidente es un viejo que grita y tiene los dientes amarillos es bueno ser terrorista y poner bombas y matar a la gente. O sea, es una película “política”. Y por eso le doy mil quinientas estrellas.
(Pero quiero aclarar que yo soy a-político, o sea, que no sé qué decir cuando me preguntan algo de política)
© Hermes.