lunes, octubre 26, 2009

OCTUBRE DEL TERROR: DEADGIRL


Esta película contesta esas dos preguntas heavy que muchos nos hemos hecho alguna vez en nuestras vidas, si es que no a diario: “¿Qué pasaría si unos gringos califas losers se encontraran una minoca zombi?” y “¿Ah?”. La dura. Si usted es uno de los que se ha preguntado lo mismo, le recomiendo que parta a conseguirse Deadgirl al tiro y se deje de ver tonteras.

Porque de eso se trata esta cuestión: Un par de losers típicos de colegio gringo (encarnados por el Flaco Turbio y el Twilight de los Pobres) que son tan penca, que un día van a un hospital abandonado a puro perder el tiempo porque no tienen nada mejor que hacer. Como el hospital está en ruinas y no hay nadie, los losers se ponen a romper vidrios, a hacer carreras de sillas de ruedas, a hacer cohetes con las fichas médicas y un montón de tonteras más que la gente normal no hace porque existe la tele e Internet.

El Twilight de los Pobres (Pimpotech: Alternate Edition)

Hasta que llegan a un sótano terrorífico onda madriguera de Freddy Krueger y se encuentran a una pobre zombi en Pelotillehue abandonada. Lo heavy es que aunque la comadre es obviamente una zomba (cara de loca, no habla, está toda cochina, tiene los dientes de mi primo Feto, etc.), el Flaco Turbio igual la encuentra hot y le dice al Twilight de los Pobres que ya que ninguna minoca los pesca a ellos, bien podrían atinar con la zomba y no contarle a nadie. El Twilight de los Pobres es mucho menos turbio, claro, y le dice al otro dónde la viste, y empiezan a pelear entre ellos.

Igual es bien brígida esta película ahora que lo pienso, porque hay que estar demasiado horny para encontrar rica a una zomba, para qué estamos con cosas. Una porque ni con Extreme Make Over se les pasa lo horribles y otra porque te encargo el dragoncito. Además la comadre no habla ni tira la talla, así que uno ni siquiera se puede engrupir uno con la belleza interior, etc.

Se abriga con Sclava Sonno.

Pero bueno, al Flaco Turbio todas las micros le sirven así que lo mejor que se le ocurre es dejar amarrada a la pobre zomba y hacer con ella puras cosas que no se hacen. El Twilight de los Pobres reclama todo el rato y sermonea al Flaco Turbio, pero el otro es más prepotente y hace lo que quiere.

Aquí tengo que decirles que no se pasa muy bien viendo esta cuestión, porque es imposible no sentir lástima por la pobre zomba. Los peliculastas no están ni ahí con contar cómo llegó a ser zomba, quién era y qué estaba haciendo ahí en el sótano del hospital abandonado (spoiler), pero igual. Uno empieza a odiar al par de losers y a retorcerse en el asiento por lo mala onda del Flaco Turbio, y lo loser que es.

Cualquier romance en el ambiente.

O sea, ni siquiera el Pajarraco Jerez, que pololea con la Sarita Vásquez II: The Next Generation, es tan mala onda con su monstruolola, e incluso le compra coca-colas light mini, y la lleva a la plaza a ver a los malabaristas todos los domingos, si es que no hay partido. El Flaco Turbio en cambio trata a la zomba como las tristes, y no sólo la trata mal porque es mina, sino también porque es muerta. O sea, es machista y vivista (lo peor).

Esta parte es tan apestosa y repugnante que yo ya estaba escribiendo pancartas para ir a protestar con la Sociedad Protectora de Zombas. Y la verdad es que la película me estaba empezando a latear, porque hasta cuándo. Pero de pronto empezaron a pasar cosas más heavy que no tenían que ver con maltratar zombas y me empecé a meter brígido en el flim, y empecé a gritar, a urgirme, a reírme, y hasta en una parte llegué a saltar hasta el techo, lo cual es muy difícil de lograr conmigo porque como les dije el otro día, soy terrible de recio.

Esta parte es Ándate Cabrito.

No les quiero contar mucho que pasa después porque les puedo embarrar las sorpresas, pero les cuento que aparece otro loser cómplice, unos winners apestosos, una minoca desabrida de la cual está enamorado el Twilight de los Pobres, y varias escenas en que uno se arruga entero. También hay canciones onderas acompañando escenas de protagonista achacado caminando al atardecer, y aunque en general me apestan esas escenas, acá igual salen bien, así que felicitaciones por ser originales, peliculastas. Menos el que hizo la banda sonora, eso sí, porque la copió casi entera de Donnie Darko (qué se hacen el leso), y eso no se hace. Así que señor compositor de la banda sonora, puntos menos para usted por copión. (Nota mental: Hermes, no se te olvide buscar el nombre del compositor antes de subir la crítica y ponerlo aquí para que quede más pro. Atte, Hermes [yo]).

Esta zomba es de otra película nada que ver, pero la pongo igual porque es maestra, y porque el blog es mío y hago lo que quiero.

Así que eso sería. Me gustó caleta Deadgirl y me dejó marcando ocupado. Yo cacho que es como un cruce entre Doghouse (la que critiqué el otro día) y Elephant, así que ahí tienen la media mezcla. Pero sí les vuelvo a advertir que es bien asquerosa y que a veces me dieron ganas de apagarla. Si son recios o recias, y quieren ver una de zombis bien cuática y original, vean esta y después me cuentan qué les pareció. Por mi parte yo le doy trescientos cincuenta y un millones setecientas mil catorce estrellas y un Doña Astra Award a la zomba, por abnegada.

Los de atrás se las juran (ya van a ver).

© Hermes Antonio, el crítico que sigue defendiendo los derechos de la zomba.

domingo, octubre 25, 2009

OCTUBRE DEL TERROR: PLAGUE TOWN


Plague Town se trata de una familia de pelmazos apestosos donde todos se odian y lo único que hacen es reclamar y pelear entre ellos. Andan de vacaciones, claro, y para poder reclamar más, se van a un peladero en Irlanda que es horrible y que no le gusta a nadie, así se echan la foca y pelean otro rato más.

Pero afortunadamente llegan a un pueblo todo flaitongo donde hay puros cabros chicos vestidos como abuelitos, que más encima son asesinos y mutantes. Este detalle fue el que me hizo querer ver esta cuestión, porque hay una sola cosa más terrorífica que una turba de péndex asesinos, y eso es una turba de péndex asesinos mutantes.

S.O.S. Corazón Rebelde.

Pero no se hagan ilusiones eso sí, porque los de esta película deben ser los mutantes más charcha de la historia del mutantismo (spoiler). Parece que se hubieran puesto papel Confort mojado en los cachetes, después talco, su raya de scripto y sería. Y uno tiene que asustarse (dónde la viste).

Yo caché al tiro que esta película no iba a salvar a nadie apenas caché las actuaciones. Me tinca que el el compadre que está disfrazado de Momia en la Mansión Siniestra de Fantasilandia (ese que dice ¡bú!) actúa mejor que todos los de esta cuestión, incluyendo a la familia de pelmazos, a los cabros chicos mutantes y a la vieja loca que es mamá de uno de ellos. (Hasta las hojas que hay tiradas en el suelo son falsas y actúan mal y uno no les cree que se hayan caído de los árboles).

Él usa Dove.

También tiene caleta de ruidos asquerosos a pito de nada. A alguien le clavan un cuchillo y suena como si uno metiera la mano a una olla con tallarines con salsa. Y también sale una mutante toda blanca que anda con una venda con ojos dibujados, y que se ve más ridícula que abuelito hip-hopero en pony.

Se jura Betty Boop.

Igual tiene algunas cosas sangrientosas que dan asco, pero en general uno puro se ríe. A un compadre por ejemplo lo matan dos cabras chicas corriendo alrededor de él con hilo transparente. De pronto las cabras chicas tensan el hilo, y al compadre se le cae la mitad de la cabeza. Lo chistoso es que él se queda inmóvil todo el rato, paralizado por el poder del cintillo de hilo que le pusieron las cabras chicas con superfuerza de papel Confort mojado en la cara.

A esta le dicen Queso de Chacra.

No sé para qué sigo hablando de esta cuestión si no salva a nadie. No la vean, ya saben ya, se los dice su crítico amigo Hermes Antonio (yo). Se salvaron.

© Hermes Antonio, el crítico que ni con Coca Light disfruta esta cabeza de pescado.

OCTUBRE DEL TERROR: GRACE


Queda poquito de octubre del terror y parece que voy a echar de menos ver tanta cuestión sangrientosa horripilante terrorífica, y morirme de susto cuando me levanto en la noche a hacer pis, y dormir con crucifijo debajo de la almohada por si las moscas, porque por si no saben los crucifijos son comodín y sirven para matar vampiros, demonios, y Jesuses.

Pero no sé si me serviría el crucifijo contra el monstruo de la película de hoy día, porque para que sepan el monstruo de Grace es la maternidad. (Ah, juraban que les iba a decir algo superficial y ZUÁCATE, les dije una cuestión entera profunda, para que vean con la chichita que se están curando). Porque Grace se trata de una rubia desabrida toda ecológica hippie vegana alternativa buena para el hummus y la cuestión, que lo único que quiere es tener guagua.

Tiene la misma guata que mi tío Polo.

Tiene un marido pelmazo por quien no siente nada (se nota) y que me tinca que puro lo quería para que le hiciera la guagua y después si te he visto no me acuerdo. También tiene una suegra apestosa que quiere puro ser mamá de nuevo aunque está más vieja que echar pericos, y por último, una amiga igual de hippie que ella que es la que va a ayudarla con el parto, porque obvio que la rubia desabrida quiere parto hippie de esos en jacuzzi, con canto de ballenas, Enya, inciensos y nada de doctores histéricos, puja, puja, y el llanto y el estrés.

El marido quiere parto típico, la suegra también, y ella quiere parto hippie (en vez de repartir puros en la sala de espera reparten salchichas de soya). Así que hay peleas, caras largas, y pasan hartas cosas más hasta que de pronto hay un accidente automovilístico y empieza el drama. Pero esos dramas heavy, que me da cosa contar porque toda la onda ginecológica es como mi kriptonita y me da el desmayo heavy.

Eso pasa por comer tallarines acostada.

La cosa es que la pobre rubia tiene problemas con el parto, la amiga hippie hace lo posible por ayudarla y finalmente logra tener la guagua aunque todos le decían que no le iba a resultar. Así que bacán, la rubia finalmente tiene a su hijita, y le da amor toda la vida, y son todos felices. The End. ¿Onofre? Nofre.

Porque la guagua (Grace) de la rubia le sale fallada, y la pobre comadre lo empieza a pasar mal al tiro: A la guagua se le cae el pelo, anda con moscas como el amigo cochino de Charlie Brown, es hedionda, le salen cosas en la piel, y etc. Hasta que pronto la mamá se da cuenta de que la guagua lo único que quiere comer es sangre. Y nada de prietas, ni colados. Quiere sangre directo del envase (metáfora).

¿Cómo tan mosqueada?

Aquí quiero aprovechar de hacer una pausa para mostrar lo más terrorífico que he visto en todo el Octubre del Terror, una cuestión que encontré no sé por qué en el Google mientras buscaba fotos de esta película. ¿Listos? Cáchense:

WTF

La guagua de Grace no es ni por si acaso tan horrible o satánica como esa, pero lo que importa es que la pobre rubia lo empieza a pasar pésimo (acuérdense que más encima es vegana y no está ni ahí con la carne, mucho menos con la sangre). También la vieja loca de la suegra sigue con ganas de querer ser mamá y hace unas cosas bien crazy que me dejaron para dentro, y haciendo arcadas, porque nada que ver, señora. Está bien que su único sueño en la vida sea darle pechuga a una guagua, pero se fue al chancho.

Después te encargo los flatitos.

En todo caso el concepto de guagua vampiro caníbal zombi no es tan bacán como suena, porque es una guagua no más al fin y al cabo. Y como todas las guaguas, no salva a nadie. Lo único que hace es quedarse acostada mirando al techo y moviéndose con espasmos y gorgoritos cuando quiere algo, y llorando si no la pescan. Tampoco es guagua mutante con superpoderes, y la que más sufre es la rubia, y los que la conocen a ella y quieren darle consejos sobre cómo criar a la vampirita caníbal zombi (aw)

En resumen, creo que no es tan de terror esta cuestión, aunque igual tiene harta sangre y cosas heavy. Como la gracia (Grace) es que es una película sobre la maternidad, al final todos los rollos son esos: Una vieja loca que quiere ser mamá, una joven loca que quiere ser mamá, y una comadre homolesbi que quiere ser mamá de la joven loca, etc. Al final puros rollos así, y metáforas, y reflexiones profundas que dan que pensar.

Esta es otra Grace, mucho más terrorífica.

No sé si la recomiendo tanto porque es lenteja y cuática, pero a mí me gustó porque estaba muy metido. Con decirles que estaba muerto de sueño y no cabeceé nunca, de puro curioso. O a lo mejor era porque me dolía todo. Como les conté, todo lo que es ginecológico es como mi kriptonita, así que viendo esta cuestión me dolió el útero y me dio mastitis, así que advertidos. Si son una minoca embarazada, eso sí, no se las recomiendo porque me tinca que van a quedar perseguidas y después me van a echar la culpa a mí. Así que eso sería: Trescientos ochenta y nueve mil catorce estrellas y un Vrolok Award a la guagua, por buena para el diente. Nos Belmont.

© Hermes Antonio, el crítico que después de esta película, nica queda embarazado.

OCTUBRE DEL TERROR: DOGHOUSE


Oye que nos reímos con Cabezón Gutiérrez viendo esta cuestión. Y tengo clarito que lo que estoy haciendo no es Octubre de la Risa, así que Tranquileguer Schwarzenegger. Esta película será chistosa, pero además le lleva zombis, griterío, corre que te pilla el chancho, escenas sangrientosas y monstruos horribles, así que todo pasando.

Porque esta es la típica película de zombis chistosa onda Shaun of the Dead, Return of the Living Dead (1 y 2) y Solos, donde lo que da risa es lo charcha que es, pero igual la incluyo porque ando buena onda.

Blanca y repugnante va la novia (no recibo la liga nica)

(Adelanto Maestro: Hay otra película chistosa con zombis que se llama Zombieland y que todavía no estrenan en los cines chilensis, pero que ya les mostraron a algunos críticos famosos como Papá Mono. Y les aviso al tiro que la esperen no más con confianza, no lean nada de ella, y la vean en el cine sin piratearla porque la lleva, y debería llamarse Zorraland. Fin del Adelanto Maestro).

Bueno la gracia de esta Doghouse es que se trata de un grupo de amigotes apestosos ingleses, que se van de jarana para animar a uno de los amigos, que se acaba de divorciar. No cacho por qué lo van a “animar”, en todo caso, porque todos los demás están casados y puro discuten con las minocas, y se basurean mutuamente, pero heavy.

Los amigotes.

La cosa es que contratan un furgón con chofer (una minoca) y se van a un pueblo todo ordinario en Inglaterra. Los compadres son todos machistas por si acaso, y basurean a todas las minocas que encuentran en el camino, incluyendo a la chofera que los lleva. Hay uno de ellos que es el más pelmazo de todos (se jura el huevo duro de la empanada), y es el que al principio uno más odia, hasta que de pronto zuácate: Llegan al pueblo y resulta que en el pueblo todas las minocas están transformadas en zombi.

Porque el virus zombi de esta película es feminista y contagia a las puras comadres, igual que otras enfermedades femeninas como la mastitis, la menstruación o Twilight. Así que los amigotes apestosos juran que se van a engrupir minocas para pasar las penas, pero son las minocas las que se los van a comer a ellos (guaja) porque el pueblo está lleno de zombas.

Mejor que "Los Ángeles de Estela".

Las buenas noticias son que esta cuestión es bien entrete y pasa volando. Los amigotes son apestosos pero hacen reír, incluso antes de que empiecen a salir las zombas. Y cuando salen, todo bien, porque esta película rescata la vieja tradición del zombi disfrazado. Y acá hay de todo: una zomba Xena Princesa Guerrera, una zomba Novia, una zomba Abuelita (con andador), una zomba Doña Florinda Guataca, incluso una Zomba Passapoga Hot.

Fundación Las Horrorosas.

También hay harta escena sangrientosa en que uno grita y lo pasa pork, como un compadre que lo encuentran abierto en dos y se le ve el corazón latiendo porque todavía está vivo, o una zomba a la que le prenden fuego y después sigue apareciendo en versión Coaniquem.

La zomba anda con antojo de carnes a la espada.

Hay otra parte en que todas las zombas van juntas al mall, están cuarenta horas mirando zapatos, al final del día van al cine a ver Sex and the City, y lo único que hacen es pelar a los zombis varones porque no las sacan nunca del cementerio ni las entienden, etc. No, mentira, esa parte la inventé yo, pero si les gustó eso no se preocupen porque los amigotes son enteros machistas y están todo el día molestando a las pobres zombas con ese tipo de chistesitos.

Al final no caché bien si esta película era pro-machismo o anti-mujerismo, pero por ahí es. Tiene hartas partes en que uno se pone a mirar el techo de vergüenza ajena, pero en general da lo mismo porque es para pasarlo bien, y nosotros por lo menos nos reímos y gritamos harto, así que igual la recomiendo. Aunque no es ni por si acaso tan buena como Shaun of the Dead, Return of the Living Dead o Zombieland, sí es por lo menos cinco millones de veces mejor que Solos, así que todos salimos ganando. Trescientos millones doscientas mil cuarenta y dos estrellas y un Bachelet Award a todas las zombas por triunfar en un mundo dominado por hombres. Chabela.

Guachita.

© Hermes Antonio, el crítico que cree en la igualdad entre zombis y zombas.

¡EDIT!
Cabros, me mandé flor de condoro y debería devolver la pistola y la placa de crítico famoso, porque nadie puede. Fíjense que cuando estaba hablando de películas de zombis chistosas las nombré todas menos Braindead que es del mismo director de las Señor de los Anillos. Por si no la cachan, es a toda zorra y le lleva de todo: zombis califas, una guagua zombi demente, un curita karateca, y más sangre que la cuenta corriente de Drácula en el BancoSangre. Así que eso. Si no la han visto, partieron. (Gracias lectora Natii, por recordármela).

H.-

viernes, octubre 23, 2009

OCTUBRE DEL TERROR: ALL THE BOYS LOVE MANDY LANE


En chilensis el título significa más o menos Todos los cabros andan verdes detrás de la Mandy Lane (una minoca). ¿Y por qué tan verdes, es crítica famosa la comadre acaso? Nones. Para que sepan la única gracia de esta Mandy Lane es que es una rubia hot que es un cruce entre la Alicia Silverstein y la Scarlett Jonsohn y que no habla nada, así que todos los pasteles la idealizan.

Cuando aparece caminando en un pasillo, por ejemplo, todos los compañeros de colegio la ven en cámara lenta y escuchan canciones romanticonas de fondo mientras la comadre mueve el pelo como comercial de shampoo (porque ella lo vale) y entra el sol por las ventanas y la cuestión. Además todos le tienen ganas así que hay como treinta pericos tratando de joteársela al mismo tiempo, y a la larga eso termina aburriendo (debe ser difícil ser minoca hot y andar caminando en cámara lenta por los pasillos, encuentro).

Lo importante va por dentro.

Bueno pero la Mandy Lane tiene un mejor amigo loser que siempre tiene que andar espantándole a los pasteles, y sufrir en silencio porque obvio que el nerd también le tiene ganas, y le canta “amigos para qué maldita sea”, etc.

También hay cheerleaders, rubios pelmazos, amigotes ganosos, y minocas que quieren puro irse de jarana, andan gritando “wooo” por la vida, y le hacen la desconocida a los minocos feos. O sea, es la típica película gringa con gente joven apestosa que se va de carrete a un peladero y lo pasa chancho hasta que llega el asesino y empieza a matarlos a todos uno por uno (spoiler).

No sé qué decir de esta foto (sorry)

Es bien apestosa esta película ahora que lo pienso, porque es como esas series que yo no veo del Warner Channel con puros compadres bonitos y dramas heavy como que una minoca no pesca a un minoco, o que un minoco no le devuelve el mensaje de texto a la minoca, y la cacha de la espada. También el peliculasta aplica puras chorezas de computador para darle onda moderna a su flim, y cuando la Mandy Lane anda trotando se ven flashes, o se ve todo amarillo, y parece clipeovid.

¿Pero salva o no salva? Se preguntarán ustedes. Yo me estoy preguntando lo mismo, porque igual encontré divertido que todo girara en torno a una minoca hot que todos jotean. En mi curso también les ha dado a todos con la misma comadre, y se ponen bien apestosos los pasteles cuando eso pasa (se ponen cahuineros, traidores y mala onda), y encuentro que es bacán para hacer algo terrorífico. Pero no sé si resulta bien en esta cuestión.

Las carga el diablo y las disparan los losers (spoiler).

El peliculasta le pone mucho color a las cosas que no son de terror (como la minoca caminando en cámara lenta por el pasillo), y las escenas con el asesino terrorífico pasan sopladas y dan lo mismo. También hay que decir que los personajes son tan apestosos que había un momento en que quería que murieran todos (menos el afronegrito), y me empecé a impacientar. También estoy seguro de que en una parte los pelmazos se drogan con crema batida (de esa que viene en spray) y esa cuestión sí que es tóxica, encuentro.

Así que en resumen: Si les gustan las películas con compadres bonitos y dramas agilados de Warner Channel, véanla con confianza no más, porque tiene de todo. Pero si les gusta el terror más hardcore y menos pintamonos, yo cacho que pasen de largo y quedan en las mismas. Y no es ni tan hot la Mandy Lane qué se hace la lesa (no sé qué se quebra tanto). Mmm… Cuarenta mil siete estrellas y un Miss 17 Award a la comadre, porque está contigo y a tus problemas soluciones les dará.

Run Forrest Run.

© Hermes Antonio, el crítico que no ama a Mandy Lane.

jueves, octubre 22, 2009

OCTUBRE DEL TERROR: END OF THE LINE


Hay cuestiones cuáticas, y ésta (se pasó). Mezcla como chorrocientas cosas terroríficas brígidas, incluyendo Testigos de Jehová, demonios, pesadillas, fantasmas, andar en metro, y compadres que actúan peor que Gonzalo Valenzuela. O sea, estén preparados porque se viene el tutá tutá.

Aquí tengo que confesar algo. Por si no han cachado yo soy súper recio y las películas de terror brígidas no me hacen ni cosquillas, porque soy bacán. Bueno, para que sepan, en los primeros diez minutos de esta cuestión salté exactamente tres (3) veces y quedé pegado al techo como mamasán. Y yo nunca hago eso. De hecho me burlo de la gente a la que le pasa y les digo “guaja, mamasán”. Pero ahora supe lo que se siente, así que prometo no volver a burlarme de nadie, nunca más (no dije a partir de cuándo eso sí).

Puede comer puros cabellos de ángel.

La cosa es que este películasta sabe hacer saltar a la gente, porque no usa las típicas trampas de tirar un gato por la ventana, o hacer que aparezca un amigo de repente a agarrar el hombro y con ruido de susto. Este compadre te embolina la perdiz y hace que uno mire para cualquier parte y de pronto ¡ZUÁCATE! Aparece un demonio en primer plato. Igualito que esos videos malditos de Internet que hacen que uno se fije en un rincón y de pronto chantan una foto satánica para que uno se urja, y después en venganza uno se lo muestra a cabros chicos, los filma traumándose de por vida, y después lo sube a YouTube.

Bueno igual les voy a contar la trama por si les tinca. Al principio pasan puras cosas raras a pito de nada y uno empieza a meterse en la película para puro cachar para donde va el metro (ojo, adapté la metáfora de la micro porque soy master). De pronto conocemos a una comadre que trabaja de enfermera en un manicomio de locos para la gente con desórdenes mentales dementes del cerebro, y nos enteramos de que últimamente ha habido un alza en el número de gente loca, coincidiendo con el estreno de Twilight. La comadre se va a su casa en metro, y tate.

Cuidadito con la línea amarilla.

Esta es la parte más fantasiosa de la película, eso sí, porque muestran el metro y las estaciones están vacías, con a lo más con dos personas en todo el andén (dónde la viste). Después muestran los trenes mismos y sigue la fantasía, porque hay cualquier asiento, nadie anda apretujándose y ningún flaite de chasquilla con gel escucha Daddy Yankee en el celular (tampoco hay olor a rodilla, pero igual podría haber y no nos daríamos cuenta porque es película).

Lo que sí pasa es que el metro se queda parado en un túnel (la típica), y después de un rato empiezan a aparecer los Testigos de Jehová asesinos que quieren vengarse de todos los que alguna vez no quisieron abrirles la puerta, de los que inventaron chivas para darles la cortada, y de los que nunca quisieron comprarles el Atalaya Today o el Despertar Weekly. O sea, quieren vengarse de todo el mundo.

Tajeovah.

Cuento corto, empiezan todos a arrancar de los Testigos, a encerrarse en cualquier parte con hachas, y hacerle el quite a los compadres, que aparte de asesinos son enteros monotemáticos y están todo el día pelando el cable con Dios, el Juicio Final (T2) y el famoso Apocalipsis, que es la parte con más acción y efectos especiales modernos de toda la Biblia.

¿Y por qué les digo que es cuática? Porque es po, ¿qué creen que les voy a decir mentiras? La gracia de esta película es que el peliculasta le pone ene color para que uno vaya cachando de a poquito qué es lo que va pasando, así que no dan ganas ni de parpadear esperando que expliquen qué onda. Y pasan cosas tan raras y los Testigos Monotemáticos son tan extraños, que uno está esperando la media explicación de por qué pasa todo eso, y al final uno queda con gusto a poco (spoiler).

Faltó Colgate y cotonitos (chino cochino).

Igual es entrete, y uno está metido todo el rato viendo las cosas freak que pasan, pero parece que no me gustó tanto como pensé después de haber quedado pegado al techo los primeros diez minutos. Así que sorry, End of the Line. Siga participando. Mmm… Cien mil estrellas y de bonificación un Diploma Inútil Enmarcado por las buenas intenciones.

© Hermes Antonio, el crítico que deja bajar antes de subir.

miércoles, octubre 21, 2009

HOT EXPRESS PRESENTA: OFFSPRING (OCTUBRE DEL TERROR, OBVIO)


¡Por fin! Ya llevaba no sé cuántos días diciendo “Meh” cada vez que terminaba la película de terror del día. O peor: “Pfffft”, “Zzzz” o incluso “Burrrp” ese día que había tomado mucha bebida (sorry). Lo importante es que por fin pude decir “Oh My God” y después rezarle cara de palo al Ángel de la Guardia (Dulce Compañía [No Me Desampares {Ni De Noche Ni De Día}]).

Se llama Offspring, que en inglés significa Banda de Rockeros Skaters Apestosos, pero que acá se aplica a otra cosa nada que ver, así que todo bien. Es de una familia medio cuica, toda buena onda, que vive en un bosque con precipicios y playas onda El Canelillo. El papá es medio nerd debilucho, la mamá una flacuchenta con guagua tierna, y los dos están esperando visitas ese día para tomar Nescafé y comer Sanhe-Nuss delante de la chimenea, etc. Con tanta mala suerte, que justo al principio de la película se descubre que tienen de vecinos ni más ni menos que a los Cavernícolas Alacalufes Mala Onda Caníbales.

La moda no incomoda.

Los Cavernícolas Alacalufes Mala Onda Caníbales son una manga de giles que andan todos disfrazados del cabro chico de Mad Max 2, con zunga de Tarzán, peinado Gloria Trevi, pantuflas de Robinson Crusoe, y collar artesanal de colmillos (horribles). El principal problema de estos Cavernícolas Alacalufes Mala Onda Caníbales es que son enteros brígidos, y odian a todas las personas civilizadas, porque la gente primitiva es intolerante.

Y no sólo los odian, sino que también se los comen, porque si no serían los Cavernícolas Alacalufes Mala Onda Vegetarianos y no sé si sería tan bacán esa película. Así que en vez de ir al súper una vez al mes, ellos van a las casas de la pobre gente inocente y llenan el carrito con mercadería fresquita y en vez de acumular puntos, acumulan tajos (metáfora). Para que quede claro: se comen a la gente y las matan de maneras brígidas y sangrientosas, con puras armas del Museo Precolombino y siempre mostrando los dientes, que tienen peor que mi Primo Feto.

Freeze, madrefoca.

Igual son ridículos los Cavernícolas Alacalufes Mala Onda Caníbales y uno se mata de la risa cuando salen por primera vez, pero son tan brígidos y mala onda, que uno les empieza a agarrar respeto de a poco, sobre todo a la Supervisora Alacalufe, que es la que los mandonea a todos, y según yo es la más estresada y terrorífica de todos. (Hay algunos péndex también, y unos compadres medio monguis sometidos, y hasta una guagua Alacalufe brígida que no serviría para ningún comercial de Huggies, porque vieran)

La dura. La primera vez que aparecen los Cavernícolas Alacalufes Mala Onda Caníbales (en la casa de una pobre comadre que viene llegando del carrete) creo que ni respiré, y me aguanté toda la risa y las ganas de decirle a la pantalla que esto no era Una Noche en el Museo, Alacalufes penca. Porque es entera silenciosa la película, no tiene música de susto, y hay caleta de personajes, así que uno siempre está atento y con así cada pepa.

Una casa en un árbol. Donde tenga mis Alacalufes.

Lo que sí les aviso al tiro que en esta cuestión actúan puros pericos desconocidos que no salvan a nadie onda Mea Culpa. Hay partes en que dan ganas de apagar la tele de lo mal que actúan algunos (como uno que hace de pelmazo), pero al final son tan brígidos los Cavernícolas Alacalufes Mala Onda Caníbales, que uno se aguanta y lo pasa pork igual.

Creo que desde el minuto veinte más o menos que uno ni parpadea de pura impaciencia para saber qué va a pasar, sobre todo cuando a los Alacalufes les da con secuestrar una pobre guagua civilizada para comérsela, o no sé qué, porque estos Alacalufes están medio loquitos, yo cacho.

Igualito al persa Bío Bío.

Ah, también tiene unas partes bien heavy que hacen que uno se arrugue entero, y es brígido porque no es de esas películas en que uno aplaude cuando pasa algo sangriento. Acá uno de verdad hace caritas y trata de no mirar porque nada que ver lo que están haciendo los compadres.

Así que eso. Me gustó harto este flim y yo cacho que les va a gustar a todos los que quieran ver terror brígido a lo Despertar del Diablo o Texas Chain Saw Massacre. Lo que sí es mucho más charcha y rascas que esas, y los actores son mucho peores, pero de que uno se entretiene y se urge, obvio. Así que véanla no más, con confianza. Ciento cuarenta y cinco millones doscientas mil cuarenta y siete estrellas y un Darwin Award a los Alacalufes, por poco evolucionados.

¿De dónde puedo sacar esta película?

Los Alacalufes no tenían casillas maestras para comprar por Internet en USA, pero nosotros sí. Porque para eso existe Hot Express (ejalé), la empresa donde uno se inscribe, le hacen su casilla y Liz Taylor. Vienen a dejar lo que sea que uno compre, a la casita. Yo me compré esta cuestión aquí en Amazon, por ejemplo, y llegó tiqui-taca. Así que ya saben.

¡LONKS DE INTERES!

Ya, cabros. Eso sería por hoy. Hasta mañana, si no me salen los Alacalufes. ¡Chabela!

It's Evolution, Baby.

© Hermes Antonio, el crítico que no apoya el ejercicio del canibalismo, excepto con fines medicinales.

martes, octubre 20, 2009

OCTUBRE DEL TERROR: DARK COUNTRY


Para que no se desilusionen como yo, les aviso al tiro que este flim no se trata de un grupo de afronegritos que arma un grupo de música country, como el título hace pensar (spoiler). Es sobre el mismo compadre que hacía de papá con mala suerte en La Niebla y de papá con mala suerte en la penúltima película de El Castigador. Se llama Thomas Jane y en el colegio todos le decían que era la polola de Tarzán (jajjaja, Jane).

Acá no tiene hijos eso sí (menos mal), pero sí tiene a una minoca rubia hot que es su esposa, y con la que se casó en la típica noche de locura de amor en Las Vegas que se ve en las películas, como Locura de amor en Las Vegas. Pero como podrán deducir por el post que empieza con la frase Octubre del terror (y por el poster), esta película no es nada de chistosa, y es más tiradita para brígida.

Tú Tarzan, yo Jane.

Porque llega el minuto en que el Jane parte con su rubia de vuelta a Santiago manejando por el desierto en la noche, hablando tonteras y matando polillas con el parabrisas, cuando de pronto ZUÁCATE, se les cruza un compadre que tiene la cara hecha boloñesa, y lo atropellan.

Ahí empiezan las peleas y los griteríos, se tienen que llevar al Boloñesa arriba del auto, se pierden, el Boloñesa se pone odioso, etc. Y uno con así la media mandíbula de pura confusión, porque no se cacha nada. No se sabe ni quién es el Boloñesa, ni por qué estaba parado al medio de la calle en la noche como los giles, ni nada. Ni siquiera se sabe bien quién es la rubia hot ni el Jane, porque se casaron de puro precipitados y podrían tener sus buenos trapitos escondidos del sol y salir con las medias sorpresas. ¿Onofre?

¿A quién le decís Posta Molida?

Así que eso es esta película. De las típicas cuestiones con poquitos personajes (dos) que están encerrados y puro hablan entre ellos y uno se empieza a angustiar porque no cambian nunca los personajes ni salen de donde están. O sea, exactamente igual que En la cama, pero ahora buena porque a) A uno le importan los personajes y b) No actúa Gonzalo Valenzuela (guaja).

Porque ¿saben qué más? Me gustó esta cuestión, y qué tanto. Es bien rara la leserita porque es como Sin City, con los colores todos cuáticos y más locos que no sé qué. A veces algo es en colores, a veces es en blanco y negro, a veces el paisaje es un efecto especial moderno de computación, etc. También la cámara hace cosas raras todo el rato, como ponerse en un rincón para que las cosas chicas se vean gigantes, o moverse alrededor de los personajes para que uno se empiece a urgir a pito de nada.

Presta el Baby Doll fosforescente.

(Trivia maestro: Leí en Internet que originalmente hicieron esta película para darla en 3D. Así que por eso hay caleta de primeros platos cuáticos y de cosas raras. Lo que sí, salió en DVD 2D no más, así que hay que imaginarse el 1D que falta. En mi imaginación el 3D de esta película se ve la zorra y lo recomiendo heavy, así que si pueden ver esta película en mi imaginación, pónganle Wendy no más).

Igual que Sin City además, también tiene un compadre ronco que habla encima de la película y dice cosas abacanadas para que uno se vaya informando, y le pone música de saxofón horny a la minoca cuando muestra las piernas, para que uno lo encuentre sexy.

Rawr.

Lo que más me gustó de esta cuestión es que es original (en todo caso) y es de esas películas en que uno se mete heavy y ni respira viendo todo lo que pasa. Los compadres actúan re bien además y uno se las cree toda y se come las uñas. No les quiero contar mucho qué pasa, porque yo lo pasé pork tratando de cachar para dónde iba la micro, pero sí les cuento que no estén esperando vampiros ni hombres lobo ni momias, porque van a quedar pagando, y para eso mejor ven Luna Nueva con Patricia Maldonado. Así que eso sería po hoy: Doscientos millones ochocientas cincuenta mil cincuenta estrellas y un Ornitorrinco de Oro Award por ser tan original. (También me gustó la música, conste).

Advertencia: El tabaco puede producir acné.

© Hermes Antonio, el crítico que quiere puro ir a Las Vegas, pero sin atropellar a ningún Boloñesa, preferentemente.

PD: Resulta que el director de esta cuestión es el mismo Thomas Jane, así que felicitaciones. Buena, Jane. (Aprende, Valenzuela [Guaja])

lunes, octubre 19, 2009

OCTUBRE DEL TERROR: THE HILLS RUN RED


Es bien chanta esta cuestión (sorry por matarles la ilusión de una). Se trata de unos compadres que andan buscando una película perdida, que se supone era tan terrorífica, que la prohibieron en todas partes y nadie sabe dónde está ni el peliculasta ni los que actuaron (onda Takilleitor). No hay copias de la película tampoco, porque es como un mito urbano y nunca nadie la ha encontrado (ni siquiera en el Persa), el Porvenir de Chile quemó todos los VHS que existían, y etc.

Lo único que se conoce de la famosa película legendaria es un tráiler charcha que no salva a nadie y que no tiene nada de terrorífico ni de impresionante, así que partimos mal. Porque esta es la típica película donde están ene rato metiendo cuco con que la película-dentro-de-la-película es terrible y la cuestión, y después cuando finalmente muestran escenas, uno dice “Plop, ¿eso era todo?” (Lo mismo que pasaba con las películas supuestamente brígidas de 8MM, donde el único que se arrugaba mirando era Nicolas Cage).

¡Cáspita!

Pero filo. Sigámosle la corriente a la película no más. Resulta que el protagonista (un lampiño equis) da con la hija del peliculasta desaparecido, y parte a investigarla, sin saber que la comadre es una toplera hot con pinta de supermodelo y labios de choripán. Lo más divertido es que la toplera además es drogadicta, y eso uno lo sabe porque tiene el brazo morado y porque echa pericos y es violenta. Y el lampiño no encuentra nada mejor que amarrarla para que se le pase lo drogadicta, porque a los drogadictos hay que torturarlos.

Después de mostrar escenas cortitas de la comadre gritando/vomitando/echando pericos, ¡zás! Sale curada de la drogadicción, le da las gracias al lampiño por haberla ayudado, y parten felices al bosque como si nada. Así que ya saben, si algún día pillan a un drogadicto violento, lo único que tienen que hacer es amarrarlo hasta que se le pase, y tate: Best Friend Forever (un consejo de su película amigui, The Hills Run Red).

La drogadicta rehabilitada (aprende Amy Winehouse).

Cuento corto: Los compadres llegan al bosque con la toplera drogadicta rehabilitada, y descubren que el asesino de la película sigue matando gente, y los pasteles se vinieron a meter justo donde no debían. Y sería. De ahí en adelante terror, corre que viene el asesino, chúngale, ejalé, ¡bú!, ándate cabrito, y ay, juraban que había terminado.

Igual es la típica película que cuando a uno le preguntan si es buena o no, uno se demora y hace un ruido así como “meh”, porque no es ni chicha ni limonada, ni Bilz, ni leche con frutilla. Es más una agüita perra, diría yo. Pero hay que pensar positivo así que vamos con las Cosas buenas de la película: Como tres escenas buenas sangrientas que me hicieron arrugarme, el look del asesino (anda con una máscara de guagua horrible, peor que Tiernecito, Dondo Tan Redondodó y mi primo Feto), algunos enredos cuáticos al final, y que igual es entrete y no hay tiempo para aburrirse (es cortita también).

Corre que te pilla el Careguagua.

Ahora las Cosas malas de la película: la toplera drogadicta rehabilitada, las escenas con chorezas de computador y efectos cuáticos para dar susto a cada rato, la supuesta película terrorífica que no salva a nadie, algunos enredos cuáticos al final que no se cree ni Forrest Gump (que es ingenuo), y demasiada filosofía medio chanta sobre el peliculismo terrorífico que sueltan los personajes, porque uno se distrae y da lo mismo todo.

Veredicto final: Meh, pero entrete. Aunque después de un ratito se les va a olvidar, y de lo único que se van a acordar es de la muerte de la comadre que era como trampa del Coyote, pero brígida y sangrientosa. Trescientas mil quince estrellas y un Belleza Interior Award al Careguagua, por horrible.

Igual tuvo polola por Internet.

© Hermes Antonio, el crítico que opina que algunas cosas es mejor dejarlas en la imaginación.