viernes, noviembre 30, 2007

POR FIN: BENDER'S BIG SCORE. (LA PELI DE FUTURAMA)


Cabros, ni les cuento cómo me emocioné cuando encontré la peli de Futurama ahí en las tiendas nerds de Lyon.

Afortunadamente mi abuelo Gaspar es medio loco (tiene Al Zeimer) y me había regalado las veinte lucas que me da para Navidad en Halloween, así que pude comprarme la cuestioncita al tiro.

Iba a hacer la crítica para el blog, pero a J. J. Jameson le gustó y me la pidió para ponerla en la Zona. Está bien, porque más encima se consiguió que el compadre de la tienda le regalara un DVD de la peli para sortearlo entre los que pongan comentarios, así que tienen un buen motivo para ir para allá, porque adivinen, el DVD está la zorra.

Ya, partieron haciendo click en este LONK o en cualquiera de las fotos top.


miércoles, noviembre 21, 2007

BEOWULF EN 3-D


Ya cabros. Esta semana la hice cortita y critiqué el estreno de la semana justo a tiempo.

Y puse este poster por algo. ¿Cachan como la espada del He-Man como que lo apunta heavy a uno y uno siente que se va a ir de tajo? Eso mismo pasa en esta película, todo el rato, porque llegó el 3-D chiquillos. Me dejó loco la cuestioncita.

Quiero aclarar una cosa. Todos saben que mi cine favorito es el Hoyts. Y los que se acuerdan de mi crítica a los cines sabrán que el Cinemark no me gusta mucho. Bueno, el de Plaza Vespucio me gusta más, sobre todo porque he ido con Lu y lo he pasado chancho -obvio- y el Bourne se escuchó y se vio la zorra, pero de todos los Cinemark el más apestoso para mí es el del Alto Las Condes. Puro cabro chico pobre angelito y giles apestosos. Además más caro que no sé qué.

Pero bueno, con esto del 3-D el Alto Las Condes le pegó el medio chirolazo al Hoyts y todos los demás cines. Nada qué hacer. (Ya pues Hoyts, instalen un 3-D, pónganse las pilitas)

Bueno. La crítica y más en este ¡LONK!

PS: Quiero desearle muchas felicidades a don Bladimir, fiel lector muy buena onda que siempre comenta aquí y en la Zona y mete conversa en el Google Talk cuando me pilla, porque se casó con su Laura y anda walkin' on sunshine. Buena, chiquillos, sean felices y llenen el mundo de buena onda y cabros chicos. ¿Cómo estuvo la cosa?

sábado, noviembre 17, 2007

PROGRAMA DOBLE: LA HUÍDA + LIGERAMENTE EMBARAZADA.


Por si se les pasa, en la Zona puse una crítica doble a las dos películas de guaguas que hay en la cartelera: La huída y Ligermante embarazada. Ninguna me dejó lelo, por si acaso.

¡Lonk!

PS: Don suegro, ojalá que se mejore luego, que las clínicas son harto penca, encuentro yo. Además Lu lo echa de menos y la suegra anda más desesperada que un peral sin peras. Yo sé que usted cree que yo soy ahí no más para su hija, pero igual. Mejórese.

-H.

jueves, noviembre 15, 2007

BJÖRK, Y OTRAS COSAS MÁS. (NO ES UNA CRÍTICA DE FLIMS) (DUH)



Bueno, aquí estoy con una crítica que no es de cine, pero que tengo que escribir porque soy espontáneo. Resulta que para celebrar el día del cine con la Lu y la cacha de la espada, decidimos ir al concierto de la comadre esa que es igual a Yuyito y que siempre hace cosas raras, con osos de peluche gigantes, ropa colorinche, peinados cuáticos de Star Wars, y que todas las minocas alternativas imitan. (Menos ponerse el cisne muerto de vestido, porque ahí te quiero ver). Así que gracias a mi viejo, que por el trabajo siempre le mandan cosas de regalo ultra bacanes que a él le importan un queso, porque es viejo y la única vez que escuchó a la Yuyito pensó que alguien estaba torturando un electrodoméstico y se puso un algodón en el oído porque según él le había salido líquido (Gil). Bueno, a él le regalaron dos entradas super mega top platinum bañadas en chocolate VIP, y yo dije matanga dijo la changa, y partimos.

Así que partimos al San Carlos del Poncho del Diablo, y mientras más nos acercábamos más gente rara iba apareciendo y parecía Halloween. Fue divertido porque era gente re normal, de esa que uno encontraría mirando las disquerías enanas en Lyon con subterráneo, pero con alguna cosa rara encima. Lentes gigantes, autoadhesivos en la cara, bufandas peludas, etc. El que más risa me dio fue un gordito entero de negro que tenía la frente y la nariz pintada, y caminaba más solo que un dedo, como si nada, pero con la frente y la nariz blanca, como si le hubieran pegado con una torta que ya iba a la mitad.

(Aquí quiero manifestar mi molestia por la expresión “más solo que un dedo”. ¿Quién inventa estas cuestiones? Los dedos siempre andan con otro dedo al lado, a no ser que sea un niñito en alguna campaña contra el hilo curado, los fuegos artificiales o las pirañas. O algo así. Y cuando uno ve a esas personas le da pena, porque eso no debería pasar. Y más encima los dedos de repente tienen anillos, uñas pintadas, pelitos, o sea, la media parafernalia. Aparte de no ser solos, son estilosos, y uno los usa heavy. Tienen la huella digital, que es como la media cuestión. De todo el cuerpo yo diría que incluso son los más abacanados y le sacan pica el resto del cuerpo. El índice los apunta y los demás se ríen, y si les contestan, el del medio los insulta. Maleteros los giles. Así que eso. “Más solo que un dedo” no sirve. ¿Por qué no decir más solo que el ombligo? Ese sí que es solo. Más encima horrible, como el nudo de un globo metido para dentro. Y no hace nada aparte juntar pelusa o asomarse de repente y cachar qué onda. Pobre).

Pero bueno. Cuento corto, llegamos. Aquí está mi crítica al concierto de Yuyito: Es cuadriculada, roja con blanco, gigante, salta de repente y se mueve con la respiración. Se nota que es de buen corte, pero era muy delgada, y me tinca que uno se la pone y da ene frío. Además al ser cuadriculada roja con blanco es igual al mantel de Carozzi y todo mal. Dos estrellitas. Porque claro, eso es todo lo que pude ver del concierto por culpa del guatón bestia con su camisa Carozzi que se puso delante mío y no me dejaba ver ni pío. Qué onda, guatón. Lo peor es que cuando le dije que se agachara me miró y me dijo que todos estaban parados así que él tenía que pararse también, sorry. Ahí obligado a pararme en el asiento para ver, y ahí le embarré la onda a los que estaban atrás, que también tuvieron que pararse en el asiento pero además empinarse, y así hasta el infinito. Los de la última fila tuvieron que hacer una torre humana como esos españoles que salen en los programas del cable con los pañuelos rojos. Todo por culpa del guatón Carozzi, que empezó con la leserita. ¿Estás contento, guatón Carozzi?

Lo que pude ver igual me gustó, para qué me hago el gil. Tenía una pantalla gigante al lado y a veces el guatón Carozzi se agarraba la cabeza llorando y yo aprovechaba de mirar por el sobaco. La Yuyito salió con un vestido que tenía cualquier huelito y que parecía de esas monas mexicanas que son como las pololas de los Equecos. Salió más chascona que no sé qué, y detrás tenía el medio Orfeón de Carabineros, pero con chinitas clones en vez de Carabineros, y túnicas cuáticas y banderitas de carro de golf que les salían de atrás, y que deben servir heavy para no perderse en la FISA.

También había como cuatro pericos que durante todo el concierto jugaron con unos Nintendos cuáticos que no cacho para qué servían, porque más el atado que hacían los otros moviendo el Tetris y la lesera, pero no pasaba nada y la música se escuchaba igual. Una comadre que parecía vampiro al lado mío decía que eran instrumentos que había inventado la Yuyito, pero no me vengan con cuestiones porque yo avivé el oído y el ojo (soy crítico famoso) y cuando el compadre movía un rayo láser, no pasaba nada en la canción, así que veinte estrellas menos por ponerse a jugar mientras el computador hace toda la pega y vender la pomada. Somos chilenos pero no giles.

La Yuyito sí que se ganaba los porotos, encontré yo. La comadre se pegaba los medios gritos, bailaba como si le diera la corriente (andaba a pata pelada y de repente pisaba los cables), movía las manos y tiraba rayos, y se elevaba y a un inválido que estaba en primera fila lo hizo volver a caminar, y después le sacaron el medio parte porque se había estacionado en el lugar para los lisiaditos y el perla llegó saltando.

A mí la canción que más me gustó es una que según un flaco que fumaba una cuestión entera hedionda se llamaba Pluto. Yo le dije que ni cantando una canción tan la zorra era en honor a un perro tan mamón, pero el compadre hizo como que no me escuchó. Es una que tiene todo el rato el ruido de un robot asesino electrocutándose y echando pericos, y me dieron ganas de ser gigante y electrocutarlos a todos con los relámpagos que me salían de la boca, partiendo por el guatón Carozzi. Ahora que lo pienso, más que relámpagos, lo que me salía de la boca eran mil abejas robots, y en vez de picar electrocutaban, pero no morían después de atacar porque eran abejas androides Terminator.

Lo malo del concierto es que duró como siete minutos y quedé con gusto a poco. Las canciones que más me gustan son esa del video cuático, y esa otra que es más movida. Faltó que tocara esa que no me acuerdo cómo se llama, y esa que salía en uno de los compacts antiguos, que es la mejor, según yo. Ah, al final la comadre gritó “Viva la revolución” y todos los compadres que pagaron cien lucas saltando, enrabiados con el sistema, y diciendo lo mismo que decía la Yuyito. Acá también empezaron a llegar como mil pericos de las otras partes del estadio que se habían colado porque estaban chatos de verle la espalda a los otros. Me dio pánico un rato porque pensé que me iban a aplastar a la Lu, pero eché un par de pericos y puse mi mejor cara de ándate por la sombrita, y los locos se calmaron y siguieron saltando vueltos locos.

Bueno, así con la cuestión. No cacho mucho de música ni de conciertos, pero de que estuvo bueno, estuvo. Yo creo que a esta comadre la van a echar todos de menos cuando se aburra y vuelva a su planeta a vivir en una flor gigante, con los gorilas dentistas, y las mariposas de rayo láser que tocan el arpa eléctrico. Setecientos millones de estrellas.

© Hermes.

© Foto de Yuyito, gentileza de los compadres a los que le robé la foto. Vale, está bonita igual.

PD: Quiero contarles a todos que hoy día soy feliz, porque por fin encontré dos monos de Futurama en esas tiendas para nerds. Más encima me dijeron que a fin de mes llegaban más. Son Fry y Zoidberg y aquí les dejo una foto para que vean que es verdad. Estaba juntando plata para cuando entrara a la universidad, pero filo, menos mal que alcancé a llegar al banco antes de que cerraran, para sacar la plata y comprarme los monos. Hay cosas más importantes en la vida, encuentro yo.

lunes, noviembre 05, 2007

BOURNE: EL ULTIMÁTUM.


Ya cabros. Ya sé que andaban todos preocupados por mí así que gracias a todos los cientos (dos) de mails que me llegaron preguntándome qué me pasaba, vuelve Hermes, etc.

Primero que nada, una tremenda noticia, que sin duda alegrará a todos los fliméfilos del país. Finalmente (por fin) se estrenó Supercan y Los seis signos de la luz. Asi es, chiquillos. Por fin vamos a dejar de ver esos malditos trailers delante de las películas. (Ojalá que todos los que vayan a ver esas películas les salga una joroba peluda, por giles).

Estoy más atrasado que no sé qué con esta crítica, pero esta película es tan pero tan buena, que se me olvidó escribir, hacer la cama y hacerme el nudo de los zapatos por dos semanas. Así que avisen en su casa antes de ir a verla, si no, los van a internar.


Ya saben ya. ¡Lonk!

jueves, octubre 11, 2007

SUPERBAD

El estreno de la semana, para que vayan a leerlo a la Zona. Puse este póster porque el compadre tiene las piernas de tijeras, igual que yo, y es bacán eso porque me da esperanzas de salir en un póster de película alguna vez.

Por si acaso acá en Chile esta película se llama Super Cool no sé por qué, pero debería llamarse Super Zorra, porque la lleva. En serio, yo no esperaba nada de la cuestión, pero salí feliz y con ganas de verla de nuevo.

¡LONK!

lunes, octubre 08, 2007

FALTA POQUITO, CHUGUAY CHUGUAY.

No, no estoy recibiendo comisión por esto. Es puro amor. Nunca antes había puesto un YouTube en este blog (maestro), pero me honra hacerlo por primera vez con esto.




Pucha que me gusta Futurama.
Se viene el tuta tuta.

-H.

viernes, octubre 05, 2007

RADIO CORAZÓN


Tuve que ver esta cuestión del Chacotero Sentimental Episode II, y subieron la crítica a la Zona, por si alguien quiere ir a leerla.

Pienso ir a ver esa de terror que estrenaron también, con la china blanca de pelo largo, así que de ahí les cuento qué tal.

Ah, también estoy contento porque faltan dos meses no más para la película de Futurama.

Bueno, ahora tengo sueño y hambre, así que voy a ir a soñar que como.

¡LONK!

jueves, octubre 04, 2007

CLÁSICOS: KILL BILL 1 y 2


Ya sé que estoy como veinte años atrasado y que seguro estas películas ya les dan lo mismo, pero me dio con ver películas del Quintín Tarantito y quiero criticarlas para ir completando el blog (quiero que algún día aquí estén todas las películas del universo criticadas, y que sea algo así como la guía del explorador galáctico, donde estaba toda la información del universo, pero con películas, así que calculen).

Resulta que este director es un compadre todo acelerado que cuando chico lo único que hacía era comer, dormir y ver películas. Hoy en día hace esas tres pero más encima se droga y hace películas, así que imagínense. La gracia es que este compadre no veía cualquier película de esas que uno encuentra en el Blockbuster como Locademia de Policía 2 o Reto al Destino. No, este compadre veía película cuáticas en mala, de esas que no conoce ni el Marilyn Manson que vende DVDs en el zócalo del Portal Lyon. Onda películas de karate con puros actores negros y música disco, o películas de terror suecas con efectos especiales rasca que ni el director se acuerda que hizo y la anda buscando en Torrent para bajarla y mostrársela a la tía, y después se enoja porque venía doblada al español y con subtítulos en tailandés. Esa onda.

La cosa es que ahora este Tarantito copia todo lo que veía en esas películas y mezcla chorrocientas mil cosas y todos los giles fascinados. Claro, si el compadre mezclara cosas que todos conocen todos le dirían “aparte de feo, copión” y le tirarían tallas (le dirían “Presta la cara, Popeye”, apuesto) pero como nadie cacha lo que está mezclando es seco y vamos comprando los CDs con la música y transmitiendo.

No, pero para qué me voy a hacer el leso. A mí me gusta caleta Tarantito porque encuentro que aunque mezcla chorrocientas mil cosas y a veces llega a molestar por las estupideces que le da con poner, uno igual cacha que el Popeye no es nada de tonto y que igual le pega cien mil patadas a los demás peliculastas. Y estas Kill Bill son harto la zorra (ah no si no).

Yo al principio pensé que estas películas se trataban del atentado a Clinton y las arrendé para puro ver si salía Chile cuando el compadre se fue a comer un completo a un café con piernas, pero resulta que nada que ver. Esta se trata de una flaca que la hacen bolsa cuando está embarazada, la matan y después resucita a vengarse de los malditos que la mataron, que más encima eran como una pandilla de superhéroes mafiosos onderos buenos para el karate y echar pericos.

Es entera violenta, y entera de karate, y es tan pero tan buena, que la tuvieron que hacer en dos películas para que a la gente no le diera derrame de baba y por lo menos alcanzara a ver otras películas entremedio para ventilarse un poquito, igual que cuando uno va a la piscina y no puede bañarse después de comer berlines porque si no le da un calambre y se va para abajo, y después todas las tías llorando en las noticias con las ampolletitas en el living lleno de flores y las fotos donde uno sale con guantes blancos en el colegio. (Todo mal).

Como les decía antes la gracia es que el compadre mezcla pero es que de todo. En algunas partes la película parece que es drama porque muestran siete minutos a la comadre llorando porque resucita y ya no tiene guagua, y en otras partes la muestran entrenando con un samurai con velitas y música de restorán chino. Incluso en una parte uno jura que se volvió loco porque la película se transforma en monos animados japoneses con más sangre que ascensor del hotel de El Resplandor y después de vuelta a la película de antes con actores de verdad, pero la misma cantidad de sangre.

La primera parte de la película es la parte en que el compadre estaba tratando de copiarle a las películas chinas de karate, así que mete todo lo que es chino ahí: los samurais, las peleas con espada y con otras armas onderas, la música de Oshin, los monos, la Lucy Luz (la china pecosa de Los Ángeles de Charlie y la Fábrica de Chocolate), y la mejor parte, los chorrocientos chinos disfrazados de agente Smith que pelean con la minoca y que terminan listos para ir a contar su historia a la Teletón china (La Teletong), porque la flaca los dejó con menos miembros que el Club de Yates boliviano.

Yo no sé qué les pareció esa escena a ustedes, pero yo quedé tan para dentro que mi mamá me quería hacer hipnosis para que me reencontrara a mí mismo. Lo que me gusta de la escena es que la flaca le pone tanto color que uno jura que de verdad ella está haciendo todas las piruetas y que de verdad la está viendo peluda. Cuando la china esa que anda disfrazada de escolar le tira el mazo con la cadena, uno de verdad cree que a la pobre minoca la están ahorcando heavy, y hasta se tapa los ojos. Y cuando le pega el tablazo con clavo a la china uno se alivia a la vez y se siente mal por la pobre china que al final igual peleó mejor pero perdió por mala suerte. Así que cuando llegan los chorrocientos chinos uno de verdad dice “ándate cabrito” porque claro, ándate cabrito.

En la segunda parte de la película el compadre bajó las revoluciones para que otros pudieran hacer películas de minocas vengativas y no quedar como la mona, así que ahora lo que copió fueron películas de cowboys (menos Brokeback Mountain). Porque claro, ahora andan todos en el desierto muertos de sed, con gorros ridículos y puro conversando y tirando esos escupos negros asquerosos de los vaqueros de Estados Unidos. Hay una parte donde se ve a un Santa Claus chino igualito a uno que sale en un jarrón de mi mamá entrenando a la comadre, pero eso es todo. Acá son como cuatro personajes no más y todos hablan y pelean poco, y hasta cuando se hacen cosas malas, son cosas lentas y eternas donde hay menos patadas que en pelea de pingüinos.

Hay una escena terrible donde a la comadre la entierran y puro se escucha el sonido apestoso de la tierra que le tiran encima, y otra escena que es la que más me gustó de la película, que es cuando pelean las dos rubias flacas y se tienen tanto odio que se pegan hasta en los nísperos, y eso que no tienen. (La gracia de esa escena es que ellas quieren puro pelear con las espadas, pero pelean en una casa rodante tan chica que ni siquiera tienen espacio para sacar las espadas de la cartuchera). Esta pelea termina excelente, porque justo el Popeye suelta que la rubia mala tuerta mató al Santa Claus chino y la otra comadre se enfurece, para que a uno le importe más el final de la pelea. Y justo cuando espera que venga lo mejor, zuácatela, la flaca se manda la mejor chanchada de todas, y ni te cuento, pero guácala. Pista: una escena tan buena debe salir un ojo de la cara. Es tan buena que uno puede preguntar “¿cómo te quedó el ojo?”. (Ojo con la escena) Doscientas mil estrellas.

Después de hartas partes lateras más la rubia finalmente llega donde el compadre que la mató (un abuelito con voz de pato malo pero que es entero buena onda), y acá es donde uno siente que está en otro planeta. Llevamos como diecisiete horas esperando que la rubia lo haga pebre al compadre, pero cuando llega a la casa resulta que se ponen a tirar la talla y a contarse leseras, y vamos rascándonos la cabeza porque ni pelea, ni sable, ni nada. Y ahí caché que esa era la gracia, que esta película era sobre los pololos que se quieren ENE pero que se mandan los medios condoros. En este caso no es ni llegar atrasado, ni que se le olvide el cumpleaños, es agarrar a la mina a patadas y pegarle un balazo en la cabeza, pero igual. Se quieren y si no estuvieran con tanta sangre en el ojo, serían felices.

Y como la película se trata de eso y no de las patadas, la rubia termina haciéndole al compadre una llave que le hace explotar el corazón. ¿Cacharon o no? No le pega ni en los nísperos, ni le corta la cabeza. No, le hace explotar el corazón con una llave cuática porque la película no era de karate, era de amor. (Spoiler).

Así que eso. Yo creo que a este compadre deberían darle al menos un Óscar en la vida, porque aunque copie todo y saque todas las leseras de otras películas, igual hay que saber hacer la mezcla para que la cosa quede como ensalada bacán y no como el suelo de la calle después de que se va la feria del viernes. Si uno la piensa son los mismos ingredientes, pero la gracia está en la preparación. Tres mil setecientos millones de estrellas.

© Hermes.


PS: Sé que mi metáfora de la ensalada no es tan buena como la llave del corazón que explota, pero por algo hay que empezar, encuentro yo. Gracias.

viernes, septiembre 28, 2007

HAIRSPRAY (LACA)


No sé por qué fui a ver esta película, ni tampoco sé por qué la critiqué, pero bueno. A lo hecho pecho.

Antes de prometerles que este finde subo una crítica exclusiva al blog sí o sí, les quiero completar un poco mi crítica a Hairspray, porque soy pro:

a) No odio los musicales. De hecho igual me gusta eso de que los compadres se pongan a cantar a pito de nada. Si me sé las canciones aún mejor y lo paso chancho. Con El Rey León hago karaoke. Con Moulin Rouge ni les cuento. Me gusta también el de Woody Allen y el de Björk, y eso que esa cuestión es más deprimente que no sé qué. El de South Park la lleva pero con cuática. Hasta los antiguos me gustan ene algunos, como ese de la comadre que es entera flaite y la transforman en cuica (no me acuerdo cómo se llamaba pero actuaba esa comadre que murió de vieja). O sea, igual prendo.

b) La vi gratis.

Ténganlo presente.

Ya: Les prometo que este finde sí o sí subo una crítica exclusiva para el blog.

(LONK)