10.- BAD SANTA
Esta película me gusta porque no es “la verdadera historia del viejito pascuero” con poderes y renos que vuelan y nieve y todas esas cosas que son más falsas que no sé qué. Esta es la historia del viejito pascuero que está en la plaza de Armas, todo mosqueado, con la nariz colorada, sueño, la barba toda chascona y apestado por tener que sacarse fotos con los cabros chicos hinchapelotas que le sientan al lado de los renos falsos. Este viejito pascuero es la versión gringa de El tufo y es el único que trata a los cabros chicos como se merecen: a puro garabato y coscacho limpio. (Lo que más me carga de los cabros chicos en las películas es que quieren regalos y se ponen exigentes como si la vida fuera llegar y decir “quiero un nintendo wii”, dónde la viste, trabaja primero, la plata cuesta ganársela, etc) El tufo también tiene un amigo enano que echa puros pericos y fuma, y entre los dos andan robando en los malls, pero todo siempre les sale mal porque la película es chistosa y no es de James Bon. Entonces el viejito pascuero se hace amigo de un péndex que no tiene familia y anda todo solitario por la vida, y es aquí cuando pasa lo inesperado: al tufo le da exactamente lo mismo y sigue tratando pésimo a todo el mundo. O sea, es una película realista. Pero es chistosa y emocionante al final, porque igual el tufo aprende su lección. Más o menos.
9.- LOS FANTASMAS CONTRAATACAN
Esta película es la segunda parte de Los Cazafantasmas y muestra lo que pasó con Venkman cuando se hizo rico y famoso, se puso gil y amarrete, y ahora vienen los fantasmas de la Navidad a vengarse y a decirle que si sigue igual va a terminar más solo que un dedo. Parece que esta película es un remake de una película de los Muppets donde también salía un viejo que era tacaño y Gonzo tenía sombrero de copa. Y de una con Mister Magoo donde pasaba lo mismo. Y de una que dan en la tele donde salen todos disfrazados de Olivier Twist. En fin, esta es la versión moderna, así que es la única donde uno no se aburre y se identifica más. La gracia es que Venkman es desgraciado pero simpático a la vez, y aunque uno lo odia porque no puede ser más maldito, igual se ríe y le importa lo que le pasa. Los fantasmas básicamente le dicen que tiene que dejar de ser tan chanta, donar el vuelto al hogar de Cristo, no hacerse el gil con el abuelito que pide en el semáforo, etc. y él aprende su lección justo cuando las cosas se transforman en pesadilla. (También es remake de El día de la marmota parece). Al final uno está feliz por él y le dan ganas de vivir la vida a concho, pero justo ahí termina la película y a uno se le olvida. Igual dos mil seis estrellas.
8- CUANDO HARRY CONOCIÓ A SALLY
Esta es hermosa, porque es como la bella y la bestia, pero de verdad, y muestra al punga del Harry engrupiéndose a la Sally, que es más bonita que no sé qué. Lo que sí, Sally es insoportable y habla puras leseras, pero como es linda da lo mismo y uno se enamora igual. Porque si Sally hubiese sido como la Vivi Croissberger la película se llamaría Cuando Harry vio a Sally y salió apretando cachete sin mirar para atrás y la otra tuvo que gritar y chasconearse sola en el restorán porque lo importante no va por dentro. (Hubieran tenido que poner la letra chica en el DVD). En fin, Harry y Sally son “amigos”, no trabajan, pasan todo el día hablando por teléfono, yendo a las librerías, a los restoranes, a los museos, escuchando música de Woody Allen, y al final se aburren de tanta conversa y deciden casarse o algo así. La gracia es que Harry espera hasta el último minuto y sale corriendo por New York en Navidad y/o Año Nuevo y llega donde Sally y la conquista haciendo lo único que un compadre feo podría hacer para conquistar a la Nicole Kidman: cuentearla. Pero lo que le dice es tan lindo que uno se conmueve y le baja el espíritu Navideño, y ojalá estar pololeando porque si no el amor se lo termina uno declarando a la primera que pasa y después papelón. (Cuando yo vaya para NY lo primero que voy a hacer va a ser salir corriendo por las calles en la noche y hacer algo importante como declararme a una minoca, o impedir que alguien tome un avión, o interrumpir un matrimonio/discurso/programa de televisión en vivo/etc.).
7.- EL JOVEN MANOS DE TIJERA
Esta película es maravillosa y cada vez que lloro, la veo. (Y viceversa). Sale la música de todos los comerciales de Navidad y se trata de una vieja que cuenta una historia y la nieta la escucha. (El único lugar donde los viejos cuentan historias y la gente escucha es en una pantalla). La historia se trata de una rubia fome que se enamora de un gótico rasta-fari Freddy Krueger que no parpadea y tiene cara de pena. Ignazio se llama y todos lo molestan por gótico y nadie lo “comprende”. En el pueblo conoce a Peggy Bundy y le corta el pelo y se hace famoso, pero él se enamora de la rubia desabrida que no lo pesca porque no tiene manos y ella quiere jugar al corre al anillo (las minocas siempre andan exigiendo). Al final no me acuerdo qué pasa pero la viejita sigue contando la historia así que sobrevivió y eso es siempre un final feliz. Además nos deja la enseñanza de que hay que aceptar a la gente rara tal cual es, siempre y cuando sean útiles y sepan hacer cosas como cortar el pelo y/o el pasto. Mil estrellas.
6.- LOVE ACTUALLY
Esta es la película más romántica de la historia, y es como ver dos teleseries al hilo. Es como Crash (maestra) pero en vez de ser catorce personajes racistas que se conocen entre ellos es sobre catorce personajes románticos que se conocen entre ellos. (Si son racistas uno no sabe en realidad porque están muy preocupados conquistando a sus respectivos y hacen/dicen puras cosas lindas). En esta película hay mucha gente que corre por las calles para declararse a última hora (en Navidad), y como son veintitrés historias de amor, alguna emociona por pura coincidencia. Actúa ese inglés chistoso que sale en todas las películas que le gustan a las minas (Rowan Atkinson) y también la Padme de Los Piratas del Caribe, haciendo de una anoréxica que se casa con un negrito (o sea que no es racista ahora que lo pienso) pero que la quiere un mudito que se le declara con carteles. También hay muchos amores imposibles, como la secretaria que se enamora de Tony Blair, o el cuico que se enamora de la empleada, o Schindler con la Claudia Schiffer. Siempre que la veo me emociono y me dan ganas de que la vida tenga letras y que salgan en el mejor momento del pololeo, y no que pase de largo la historia y uno empiece a discutir con la polola porque ella se juntó en el recreo con otro perico y a uno no le avisó, o no le contestó el celular y todas esas cosas que salen en las puras películas de cine Arte o que no son de amor. Mil quinientas estrellas.
5.- EL DÍA DE LA BESTIA
Esta película se ganó todos los Zorra Awards porque no sólo es de Navidad sino que también es de terror, y es chistosa, y es española y dicen “gil y pollas” (que son garabatos). O sea, tiene mucho contraste y es maestra. Además es la versión moderna del Quijote (un libro famoso), pero con un cura y un satánico haciendo de Pancho Panza. El curita y el gordo andan buscando al Andy Cristo en Navidad, porque quieren matarlo antes de que nazca para que el mundo no tenga que mamarse otro re-make de La profecía. No entendí muy bien la película eso sí, pero en una parte el curita mata a un mimo, y en otra hacen una misa negra para invocar al demonio (llega de verdad, cáchense), y cualquier película que tenga esas dos cosas ya es una obra maestra aunque sigan tres horas de frodos homogay saltando arriba de las camas. Pero no se preocupen porque aquí no pasa nada de eso, y sigue una Nochemala donde pasa de todo: gente colgando de edificios, demonios agarrando del cuello a Panchos Panzas, curitas buscando guaguas para matarlas y versiones reloaded del pesebre. O sea, una gozada.
4.- EL EXTRAÑO MUNDO DE JACK
Esta es la única película de Navidad y/o de monitos que le gusta a las minas góticas y a Marilyn Manson, y todo porque salen murciélagos, monstruos y cosas feas, y así se sienten originales y no temen mostrar sus almas torturadas. Se trata de un mono anoréxico que trabaja celebrando Halloween pero quiere “más que eso”, así que hace lo que cualquier Sirenita, Novicia Rebelde, Nicole Kidman, Bella y Aladdin haría en su lugar: canta una canción donde dice que está chato y que quiere algo más de la vida. (En mi colegio a los profes les pasa lo mismo pero salen a protestar). Ahí descubre la Navidad y como todo buen gótico alucina con los colores, Santa Clos, los pinitos y los duendes y de ahora en adelante no quiere más a su pueblo y quiere el trabajo del vecino. Al final queda la escoba porque en Navidad salen puros monstruos y la gente reclama y el mono anoréxico aprende una lección. De ahí en adelante todo se transforma en “salvar la navidad”, que en las películas es lo mismo que “salvar los regalos”. Al final descubre que es mejor quedarse donde mismo estaba, pero ahora resignado a vivir odiando su pega toda la vida, y qué tanto. O sea, un mensaje navideño que da esperanzas. Un millón de estrellas.
3.- GREMLINS
Esta sí que me gusta. Aquí entramos a las ligas mayores. Las tres películas que siguen las grabé las tres de la tele, y en SP. Esta se trata de un señor que anda buscándole un regalo a su hijo adolescente treintón (en las películas antiguas los adolescentes eran todos retardados y repetían curso hasta que tenían treinta, onda Grease). Como no encuentra nada y en esa época no existía ni el Play 3 ni el Portal Lyon, se va a meter a Patronato. Ahí le compra a un chino un Furby que se multiplica con agua y que si come pollo se transforma en un Critter, que es como un Muppet, pero mutante. Lo de la multiplicación con agua es top. Incluso uno podría tener quintillizos y comprar un puro Furby y hacer economía, pero cuando se transforman en Critters el negocio se pone brígido. Tienen orejas gigantes y son como una legión de Bart Simpsons y quieren hacer puras embarradas. Al final que el Critter jefe se tira un piquero en una piscina y salen mil monos que empiezan a dejar la escoba en el pueblo, todo durante Navidad. Parece que en pueblo hay además una tienda de disfraces chiquititos a medida de los monstruos porque de ahí en adelante aparecen vestidos de todo, pero aparte de eso que no me lo creo hay muchas partes chistosas, como por ejemplo cuando los monos le van a cantar villancicos a la señora Burns del pueblo y la terminan haciendo pebre, o cuando muestran que se apagan las luces del árbol de pascua pero quedan dos prendidas no más, y ahí uno se da cuenta de que eran los ojos rojos de un montruo que está ahí escondido, y justo salta arriba de la mamá a ahorcarla con una bufanda. (Por esa pura escena diez óscares a los peliculastas). Mil millones de estrellas.
2.- DURO DE MATAR
Esta es la madre de todas las películas navideñas, la que no me canso de ver todos los años comiendo pan de pascua y tomando el cola de mono especial que hace mi mamá para mí y mi hermana (sin copete). Se trata de Luz de luna (Korben Dallas) que está peleado con la esposa y así y todo se va a meter a la fiesta de Navidad de la empresa, que como toda empresa buena onda, es en la misma Nochebuena. Justo antes de que abran los regalos del amigo secreto llegan los alemanes (que en esta película son malos) con metralletas y toman rehenes y piden rescate, etc. y Korben Dallas tiene que salir corriendo a pata pelada a meterse a los tubos de ventilación. De aquí en adelante a Korben Dallas le dan como caja y va quedando todo cochino y machucado pero nunca deja de ser cool. Habla por walkie talkies con los malos y les saca pica, y hasta a uno que mata le pone un sombrero de viejo pascuero y le escribe “pascua feliz para todos, ho ho ho” (o algo así). Esta película debe ser la más entretenida del mundo porque siempre alguien está peleando con alguien. Los terroristas con los rehenes, los terroristas con los policías, los rehenes entre ellos, los policías entre ellos y los terroristas entre ellos también. Y todos ellos contra Korben Dallas. Explotan hasta los ascensores y siempre hay un malo que quedó vivo y que sale a último minuto para solucionarle algún trauma a un personaje secundario y que todos tengan sus cinco minutos. Hasta uno, que lo pasa chancho y piensa que ojalá tuviera una Navidad así, y no estar esperando a abrir los regalos toda la noche. (Menos el que tiene forma de calcetines y que mandó la tía chanta).
1.- QUÉ BELLO ES VIVIR
Sí Duro de matar es la madre de todas las películas navideñas, esta es la abuela. Y no es la abuela llorona esa que se queja porque nadie la pesca, cuenta historias repetidas y se duerme en la mesa. Esta es la abuela que hace küchen la zorra, que cuando le sale un asaltante le pega con el tarro de duraznos que fue a comprar, cuenta chistes cochinos y regala billetes de veinte para los cumpleaños. Es tan buena esta película que da lo mismo que dure tres horas, esté en blanco y negro y todos los actores estén muertos, porque cuando esta película empieza, ándate cabrito, mejor no tener nada que hacer y chantarse a verla hasta el final, llorando siempre en al menos cinco partes distintas. (Esta película la ponen los doctores en los hospitales, y si cuando termina al paciente no se le ponen los ojos como Candy, mínimo, el doctor firma el certificado de defunción y los manda a la morgue, por cadáver). Se trata de un actor del año del ñauca (Humphrey Bogart) que toda la vida quiere irse del pueblo y hacer algo por la vida, pero nunca puede porque se le muere el papá, el señor Burns del pueblo quiere dejar la escoba, el hermano se va a la guerra y la vieja queda con pena, etc. Al final es tanta la desesperación que él compadre se quiere suicidar, y ahí llega un ángel (Humphrey Bogart) a decirle que no sea gil porque es Navidad y la vida es bella, etc. Suena fome y me da un poco de sueño leerlo, pero el milagro es que no es fome y uno lo pasa chancho. Además es la única película que existe en el mundo que hace llorar no porque a un cabro chico le roban la plata y le envenan al perrito, o porque a la minoca se le congela el DiCaprio, no, en esta película no pasa nada malo y hace llorar de pura felicidad, y dan ganas de que seamos todos Flanders y andar siempre regalando cosas y siendo buena onda con todos. Así que arriéndenla y sean buena onda por último en Navidad, ¿ya? El resto del año se puede ser pelmazo.
Bueno, finalmente quiero pedir disculpas por el gran ausente de esta lista. Todos sabemos que la Navidad pertenece a un personaje que lo cambió todo, y que hay que recordarlo y no irse en volá comprando regalos y eso. Lamentablemente no se han hecho buenas películas con este personaje, y por eso no está, pero seguiremos esperando a ver si se hace justicia y hacen la obra maestra del Grinch que nos merecemos. Ya po Hollywood, ponte las pilitas. Feliz navidad a todos. (Y prósperoañonuevo)
© Hermes.
