sábado, diciembre 16, 2006

LAS MEJORES PELÍCULAS DE NAVIDAD DE TODOS LOS TIEMPOS (DEL MUNDO)

Llegó el fin de año y mis profesores estaban todos aburridos sacando promedios, rellenando con cualquier tontera (el profesor de filosofía nos mostró una película sobre las drogas que no salvaba a nadie) y esperando que las clases se terminaran. Ahí mi profe de Lenguaje nos dijo que escribiéramos sobre Navidad, y yo no me decidía si escribir sobre lo lindo que es el Paseo Ahumada y andar metido entre medio de las viejas violentas y transpiradas llenas de paquetes, o la lista con las diez mejores películas navideñas de todos los tiempos (del mundo). Como todos saben ya lo lindo que es el Paseo Ahumada, aquí está la lista.


10.- BAD SANTA

Esta película me gusta porque no es “la verdadera historia del viejito pascuero” con poderes y renos que vuelan y nieve y todas esas cosas que son más falsas que no sé qué. Esta es la historia del viejito pascuero que está en la plaza de Armas, todo mosqueado, con la nariz colorada, sueño, la barba toda chascona y apestado por tener que sacarse fotos con los cabros chicos hinchapelotas que le sientan al lado de los renos falsos. Este viejito pascuero es la versión gringa de El tufo y es el único que trata a los cabros chicos como se merecen: a puro garabato y coscacho limpio. (Lo que más me carga de los cabros chicos en las películas es que quieren regalos y se ponen exigentes como si la vida fuera llegar y decir “quiero un nintendo wii”, dónde la viste, trabaja primero, la plata cuesta ganársela, etc) El tufo también tiene un amigo enano que echa puros pericos y fuma, y entre los dos andan robando en los malls, pero todo siempre les sale mal porque la película es chistosa y no es de James Bon. Entonces el viejito pascuero se hace amigo de un péndex que no tiene familia y anda todo solitario por la vida, y es aquí cuando pasa lo inesperado: al tufo le da exactamente lo mismo y sigue tratando pésimo a todo el mundo. O sea, es una película realista. Pero es chistosa y emocionante al final, porque igual el tufo aprende su lección. Más o menos.



9.- LOS FANTASMAS CONTRAATACAN

Esta película es la segunda parte de Los Cazafantasmas y muestra lo que pasó con Venkman cuando se hizo rico y famoso, se puso gil y amarrete, y ahora vienen los fantasmas de la Navidad a vengarse y a decirle que si sigue igual va a terminar más solo que un dedo. Parece que esta película es un remake de una película de los Muppets donde también salía un viejo que era tacaño y Gonzo tenía sombrero de copa. Y de una con Mister Magoo donde pasaba lo mismo. Y de una que dan en la tele donde salen todos disfrazados de Olivier Twist. En fin, esta es la versión moderna, así que es la única donde uno no se aburre y se identifica más. La gracia es que Venkman es desgraciado pero simpático a la vez, y aunque uno lo odia porque no puede ser más maldito, igual se ríe y le importa lo que le pasa. Los fantasmas básicamente le dicen que tiene que dejar de ser tan chanta, donar el vuelto al hogar de Cristo, no hacerse el gil con el abuelito que pide en el semáforo, etc. y él aprende su lección justo cuando las cosas se transforman en pesadilla. (También es remake de El día de la marmota parece). Al final uno está feliz por él y le dan ganas de vivir la vida a concho, pero justo ahí termina la película y a uno se le olvida. Igual dos mil seis estrellas.


8- CUANDO HARRY CONOCIÓ A SALLY

Esta es hermosa, porque es como la bella y la bestia, pero de verdad, y muestra al punga del Harry engrupiéndose a la Sally, que es más bonita que no sé qué. Lo que sí, Sally es insoportable y habla puras leseras, pero como es linda da lo mismo y uno se enamora igual. Porque si Sally hubiese sido como la Vivi Croissberger la película se llamaría Cuando Harry vio a Sally y salió apretando cachete sin mirar para atrás y la otra tuvo que gritar y chasconearse sola en el restorán porque lo importante no va por dentro. (Hubieran tenido que poner la letra chica en el DVD). En fin, Harry y Sally son “amigos”, no trabajan, pasan todo el día hablando por teléfono, yendo a las librerías, a los restoranes, a los museos, escuchando música de Woody Allen, y al final se aburren de tanta conversa y deciden casarse o algo así. La gracia es que Harry espera hasta el último minuto y sale corriendo por New York en Navidad y/o Año Nuevo y llega donde Sally y la conquista haciendo lo único que un compadre feo podría hacer para conquistar a la Nicole Kidman: cuentearla. Pero lo que le dice es tan lindo que uno se conmueve y le baja el espíritu Navideño, y ojalá estar pololeando porque si no el amor se lo termina uno declarando a la primera que pasa y después papelón. (Cuando yo vaya para NY lo primero que voy a hacer va a ser salir corriendo por las calles en la noche y hacer algo importante como declararme a una minoca, o impedir que alguien tome un avión, o interrumpir un matrimonio/discurso/programa de televisión en vivo/etc.).



7.- EL JOVEN MANOS DE TIJERA

Esta película es maravillosa y cada vez que lloro, la veo. (Y viceversa). Sale la música de todos los comerciales de Navidad y se trata de una vieja que cuenta una historia y la nieta la escucha. (El único lugar donde los viejos cuentan historias y la gente escucha es en una pantalla). La historia se trata de una rubia fome que se enamora de un gótico rasta-fari Freddy Krueger que no parpadea y tiene cara de pena. Ignazio se llama y todos lo molestan por gótico y nadie lo “comprende”. En el pueblo conoce a Peggy Bundy y le corta el pelo y se hace famoso, pero él se enamora de la rubia desabrida que no lo pesca porque no tiene manos y ella quiere jugar al corre al anillo (las minocas siempre andan exigiendo). Al final no me acuerdo qué pasa pero la viejita sigue contando la historia así que sobrevivió y eso es siempre un final feliz. Además nos deja la enseñanza de que hay que aceptar a la gente rara tal cual es, siempre y cuando sean útiles y sepan hacer cosas como cortar el pelo y/o el pasto. Mil estrellas.



6.- LOVE ACTUALLY

Esta es la película más romántica de la historia, y es como ver dos teleseries al hilo. Es como Crash (maestra) pero en vez de ser catorce personajes racistas que se conocen entre ellos es sobre catorce personajes románticos que se conocen entre ellos. (Si son racistas uno no sabe en realidad porque están muy preocupados conquistando a sus respectivos y hacen/dicen puras cosas lindas). En esta película hay mucha gente que corre por las calles para declararse a última hora (en Navidad), y como son veintitrés historias de amor, alguna emociona por pura coincidencia. Actúa ese inglés chistoso que sale en todas las películas que le gustan a las minas (Rowan Atkinson) y también la Padme de Los Piratas del Caribe, haciendo de una anoréxica que se casa con un negrito (o sea que no es racista ahora que lo pienso) pero que la quiere un mudito que se le declara con carteles. También hay muchos amores imposibles, como la secretaria que se enamora de Tony Blair, o el cuico que se enamora de la empleada, o Schindler con la Claudia Schiffer. Siempre que la veo me emociono y me dan ganas de que la vida tenga letras y que salgan en el mejor momento del pololeo, y no que pase de largo la historia y uno empiece a discutir con la polola porque ella se juntó en el recreo con otro perico y a uno no le avisó, o no le contestó el celular y todas esas cosas que salen en las puras películas de cine Arte o que no son de amor. Mil quinientas estrellas.



5.- EL DÍA DE LA BESTIA

Esta película se ganó todos los Zorra Awards porque no sólo es de Navidad sino que también es de terror, y es chistosa, y es española y dicen “gil y pollas” (que son garabatos). O sea, tiene mucho contraste y es maestra. Además es la versión moderna del Quijote (un libro famoso), pero con un cura y un satánico haciendo de Pancho Panza. El curita y el gordo andan buscando al Andy Cristo en Navidad, porque quieren matarlo antes de que nazca para que el mundo no tenga que mamarse otro re-make de La profecía. No entendí muy bien la película eso sí, pero en una parte el curita mata a un mimo, y en otra hacen una misa negra para invocar al demonio (llega de verdad, cáchense), y cualquier película que tenga esas dos cosas ya es una obra maestra aunque sigan tres horas de frodos homogay saltando arriba de las camas. Pero no se preocupen porque aquí no pasa nada de eso, y sigue una Nochemala donde pasa de todo: gente colgando de edificios, demonios agarrando del cuello a Panchos Panzas, curitas buscando guaguas para matarlas y versiones reloaded del pesebre. O sea, una gozada.



4.- EL EXTRAÑO MUNDO DE JACK

Esta es la única película de Navidad y/o de monitos que le gusta a las minas góticas y a Marilyn Manson, y todo porque salen murciélagos, monstruos y cosas feas, y así se sienten originales y no temen mostrar sus almas torturadas. Se trata de un mono anoréxico que trabaja celebrando Halloween pero quiere “más que eso”, así que hace lo que cualquier Sirenita, Novicia Rebelde, Nicole Kidman, Bella y Aladdin haría en su lugar: canta una canción donde dice que está chato y que quiere algo más de la vida. (En mi colegio a los profes les pasa lo mismo pero salen a protestar). Ahí descubre la Navidad y como todo buen gótico alucina con los colores, Santa Clos, los pinitos y los duendes y de ahora en adelante no quiere más a su pueblo y quiere el trabajo del vecino. Al final queda la escoba porque en Navidad salen puros monstruos y la gente reclama y el mono anoréxico aprende una lección. De ahí en adelante todo se transforma en “salvar la navidad”, que en las películas es lo mismo que “salvar los regalos”. Al final descubre que es mejor quedarse donde mismo estaba, pero ahora resignado a vivir odiando su pega toda la vida, y qué tanto. O sea, un mensaje navideño que da esperanzas. Un millón de estrellas.



3.- GREMLINS

Esta sí que me gusta. Aquí entramos a las ligas mayores. Las tres películas que siguen las grabé las tres de la tele, y en SP. Esta se trata de un señor que anda buscándole un regalo a su hijo adolescente treintón (en las películas antiguas los adolescentes eran todos retardados y repetían curso hasta que tenían treinta, onda Grease). Como no encuentra nada y en esa época no existía ni el Play 3 ni el Portal Lyon, se va a meter a Patronato. Ahí le compra a un chino un Furby que se multiplica con agua y que si come pollo se transforma en un Critter, que es como un Muppet, pero mutante. Lo de la multiplicación con agua es top. Incluso uno podría tener quintillizos y comprar un puro Furby y hacer economía, pero cuando se transforman en Critters el negocio se pone brígido. Tienen orejas gigantes y son como una legión de Bart Simpsons y quieren hacer puras embarradas. Al final que el Critter jefe se tira un piquero en una piscina y salen mil monos que empiezan a dejar la escoba en el pueblo, todo durante Navidad. Parece que en pueblo hay además una tienda de disfraces chiquititos a medida de los monstruos porque de ahí en adelante aparecen vestidos de todo, pero aparte de eso que no me lo creo hay muchas partes chistosas, como por ejemplo cuando los monos le van a cantar villancicos a la señora Burns del pueblo y la terminan haciendo pebre, o cuando muestran que se apagan las luces del árbol de pascua pero quedan dos prendidas no más, y ahí uno se da cuenta de que eran los ojos rojos de un montruo que está ahí escondido, y justo salta arriba de la mamá a ahorcarla con una bufanda. (Por esa pura escena diez óscares a los peliculastas). Mil millones de estrellas.



2.- DURO DE MATAR

Esta es la madre de todas las películas navideñas, la que no me canso de ver todos los años comiendo pan de pascua y tomando el cola de mono especial que hace mi mamá para mí y mi hermana (sin copete). Se trata de Luz de luna (Korben Dallas) que está peleado con la esposa y así y todo se va a meter a la fiesta de Navidad de la empresa, que como toda empresa buena onda, es en la misma Nochebuena. Justo antes de que abran los regalos del amigo secreto llegan los alemanes (que en esta película son malos) con metralletas y toman rehenes y piden rescate, etc. y Korben Dallas tiene que salir corriendo a pata pelada a meterse a los tubos de ventilación. De aquí en adelante a Korben Dallas le dan como caja y va quedando todo cochino y machucado pero nunca deja de ser cool. Habla por walkie talkies con los malos y les saca pica, y hasta a uno que mata le pone un sombrero de viejo pascuero y le escribe “pascua feliz para todos, ho ho ho” (o algo así). Esta película debe ser la más entretenida del mundo porque siempre alguien está peleando con alguien. Los terroristas con los rehenes, los terroristas con los policías, los rehenes entre ellos, los policías entre ellos y los terroristas entre ellos también. Y todos ellos contra Korben Dallas. Explotan hasta los ascensores y siempre hay un malo que quedó vivo y que sale a último minuto para solucionarle algún trauma a un personaje secundario y que todos tengan sus cinco minutos. Hasta uno, que lo pasa chancho y piensa que ojalá tuviera una Navidad así, y no estar esperando a abrir los regalos toda la noche. (Menos el que tiene forma de calcetines y que mandó la tía chanta).



1.- QUÉ BELLO ES VIVIR

Sí Duro de matar es la madre de todas las películas navideñas, esta es la abuela. Y no es la abuela llorona esa que se queja porque nadie la pesca, cuenta historias repetidas y se duerme en la mesa. Esta es la abuela que hace küchen la zorra, que cuando le sale un asaltante le pega con el tarro de duraznos que fue a comprar, cuenta chistes cochinos y regala billetes de veinte para los cumpleaños. Es tan buena esta película que da lo mismo que dure tres horas, esté en blanco y negro y todos los actores estén muertos, porque cuando esta película empieza, ándate cabrito, mejor no tener nada que hacer y chantarse a verla hasta el final, llorando siempre en al menos cinco partes distintas. (Esta película la ponen los doctores en los hospitales, y si cuando termina al paciente no se le ponen los ojos como Candy, mínimo, el doctor firma el certificado de defunción y los manda a la morgue, por cadáver). Se trata de un actor del año del ñauca (Humphrey Bogart) que toda la vida quiere irse del pueblo y hacer algo por la vida, pero nunca puede porque se le muere el papá, el señor Burns del pueblo quiere dejar la escoba, el hermano se va a la guerra y la vieja queda con pena, etc. Al final es tanta la desesperación que él compadre se quiere suicidar, y ahí llega un ángel (Humphrey Bogart) a decirle que no sea gil porque es Navidad y la vida es bella, etc. Suena fome y me da un poco de sueño leerlo, pero el milagro es que no es fome y uno lo pasa chancho. Además es la única película que existe en el mundo que hace llorar no porque a un cabro chico le roban la plata y le envenan al perrito, o porque a la minoca se le congela el DiCaprio, no, en esta película no pasa nada malo y hace llorar de pura felicidad, y dan ganas de que seamos todos Flanders y andar siempre regalando cosas y siendo buena onda con todos. Así que arriéndenla y sean buena onda por último en Navidad, ¿ya? El resto del año se puede ser pelmazo.

Bueno, finalmente quiero pedir disculpas por el gran ausente de esta lista. Todos sabemos que la Navidad pertenece a un personaje que lo cambió todo, y que hay que recordarlo y no irse en volá comprando regalos y eso. Lamentablemente no se han hecho buenas películas con este personaje, y por eso no está, pero seguiremos esperando a ver si se hace justicia y hacen la obra maestra del Grinch que nos merecemos. Ya po Hollywood, ponte las pilitas. Feliz navidad a todos. (Y prósperoañonuevo)

© Hermes.

miércoles, diciembre 06, 2006

CASINO ROYALE

A mi papá le encantan las películas de James Bon. Lo primero que hizo cuando se compró los cien parlantes en el Parque Arauco fue llegar a la casa y poner un pedazo de una película antigua donde un caballero se ponía una mochila con cohetes, salía volando, insultaba a una minoca y a ella le encantaba y se besuqueaban (cuando uno insulta a la mina y a ella le gusta se llama “sexapil”). Mi papá se emocionaba hasta las lágrimas y decía que esas sí eran películas de acción, no como las de ahora que son puros garabatos y no se entiende nada, y se quedaba toda la tarde ahí viendo Goldmember. (Solo)

Ese es el famoso James Bon. Un superhéroe cuico de la época antigua que es maestro porque es como el Inspector Gadget pero vestido para el matrimonio (y sin Sabiondo), y que pelea siempre con malos que no se disfrazan tanto como los de Batman, pero que siempre tienen alguna estupidez como un bigotito ridículo o un sombrero que tira dardos, o una mano robot para que uno no se confunda y aplauda al bueno (porque los malos también andan vestidos para el matrimonio). También se anda engrupiendo a minocas distintas (tres por película mínimo), pero parece que las droga porque a nadie le puede gustar un gil que tira tallas más fomes que no sé qué y levanta las cejas como comercial de güisqui. (Pfft)

Al final yo me quedaba raja durmiendo porque estas películas son como ver al pelmazo del curso al que todo le sale bien, en una aventura donde todo le sale bien. El medio auto se lo regalan, el zapato con teléfono lo encuentra debajo del asiento, la minoca lo besuquea aunque el compadre le diga que tiene las patas chuecas y hasta cuando hace el puzzle en el baño el confort tiene una supercomputadora que le sopla las palabras peludas y él ni se arruga. O sea, si el universo fuera justo a este gil le caería una roca encima al final de la película, o llegaría el Duro de Matar todo cochino y le diría “Yipi cayé mader faquer” y le pondría un ganador en locico y ahí uno aplaudiría con ganas. Imagínense que es tan pelmazo, que va caminando por una clínica blanca mientras lo filma el camarógrafo desde un hoyito y él se da vuelta y lo mata sin que el otro le haga nada. Y eso lo hace en todas las películas y se supone que uno tiene que impresionarse. Dónde la viste.

Bueno la cosa es que fui todo choreado a ver esta película y ensayando la pose que iba a poner para dormirme sin que nadie se diera cuenta (la misma que pongo en el colegio en la clase de química: con una mano en la pera y expresión “qué interesante” pero con los ojos cerrados), pero cuando empezó lo primero que veo es que cambiaron a James Bon. En vez del pelmazo con las cejas levantadas y la cara de sol (Pierre Bronson), ahora tienen a uno que no me acuerdo cómo se llama pero que tiene más cara de pato malo que no sé qué. O sea, mil estrellas de bonificación al tiro. Cuando Pierre Bronson aparecía en las otras películas uno sentía que le podía pegar una cachetada con un guante y que el otro iba a quedar llorando llamando a la mamá con el teléfono zapato, pero este otro ándate cabrito. Dan ganas de tratarlo de usted y de darle el asiento para que no se enoje. Y mejor aún al compadre lo tratan mal todo el rato, tiene un auto charcha y no se viste tan bien como para matrimonio. (Aunque podría ir perfectamente a un bautizo). Hasta muestran que el camarógrafo que mata en el hoyito era de verdad malo y se lo merecía. (Mil estrellas más por eso)

Me di cuenta al tiro de que esta película es de esas películas donde vemos lo que pasó “antes” de que los personajes fueran famosos. Como Batman Begins con Batman Forever, o como Nacimiento con El código Da Vinci. ¿Por qué no le pusieron Pelmazo Begins? Seguramente porque necesitaban un título más comercial que hiciera que todos corrieran a ver la película, onda Casino Royale.

En fin, como al pato malo las cosas le salen mal (en una parte unos viejos cuicos lo basurean) a uno de verdad le importa lo que le pasa (al menos al principio) y quiere que le gane al malo, que para que a uno le quede claro cuál es, lo pusieron con cara de vieja, un ojo blanco y peinado Hitler. También es asmático y usa inhalador, en caso de que uno se siente muy atrás y no alcance a ver el ojo blanco. Y como es enfermito cuando las cosas le salen mal le sale hasta sangre en el ojo, y a lo mejor de ahí viene el dicho “quedar con el ojo blanco de pura rabia”. O sea, maestra.

No tengo idea de qué se trata la película, pero como es cuica todas las explosiones y las patadas vienen al principio y después se pone más elegante. (O sea, da sueño al final) Por ejemplo el malo se enfrenta a James Bon en un casino más cuico que no sé qué, y jugando a las cartas. Pero el juego también es cuico (o sea, Poto Sucio no es) y apuestan de a tres metas de la Teletón cada uno y ni se arrugan. Aquí es genial porque yo no tengo idea cómo se juegan esas cosas pero entendí todo perfecto porque hay un viejo que está todo el rato diciendo “Ahora Bon necesita un rey de bastos, o si no lo pierde todo” entonces antes de que el otro dé vuelta el naipe uno la ve peluda y no quiere ver, y cuando le sale el rey de bastos uno suelta el aliento y se acomoda. (O sea, es universal). Para que quede claro también hacen primeros platos a los ojos, a las gotitas de sudor, a las fichas y a las manos y uno ni respira aunque no tenga idea.

En resumen, esta es lejos la mejor película de James Bon de la historia del cine porque es la única donde dormí menos de una hora. Ojalá eso sí que la próxima tenga menos Poto Sucio y más persecuciones como la del principio, donde James Bon persigue a un negro acróbata durante veinte minutos, y a pie, porque como dije en esta película a James Bon las cosas le cuestan (hasta la minoca lo tramita) y uno lo entiende y hasta lo defiende. Así que un millón treinta mil estrellas por entender los peliculastas que para ver pelmazos está la vida real.

© Hermes


lunes, noviembre 06, 2006

FELIZ CUMPLEAÑOS, LÚ. (ESTO NO ES UNA CRÍTICA)



Eso mismo, esto no es una crítica famosa. No vaya al Hoyts buscando una chica linda con una torta de cumpleaños en el afiche. No intrusee los DVDs del blockbuster buscando los estrenos. Esto es simplemente una entrada para decirle feliz cumpleaños a mi novia, y apretarla con palabras antes del abrazo de verdad, que viene más tarde porque estamos los dos en clases. (Más linda)

Yo no entiendo por qué no se saluda a las mamás los cumpleaños, si son las que hicieron toda la pega. Claro, uno se quedó ahí, tratando de no hacer escándalo, pero cómo evitarlo si es como salir del jacuzzi con las burbujitas y quedar pilucho en el bosque rodeado de viejos feos, y con el ombligo todo morado y gigante. Muerto de frío, con el cuerpo lleno de mermelada, aleteando y chillando con los ojos cerrados y la cara de feto, está bien. Pero uno no hizo nada, la media cuestión.

La mamá en cambio se fue a acostar feliz de la vida con el medio bulto y cuando despertó malas noticias, al hospital señora, ahora toda la sandía esa que ha alimentado y regaloneado por nueve meses va a salir cascando por el hoyito que es bien chiquitito, pero filo, déle no más, si esto es un milagro, ¿no ha visto las teleseries? “Puje”. (Esa ni siquiera es palabra)

Yo no sé cómo lo hacen la verdad, es como armar un barco en una botella y después querer sacar el barco por el gollete, sin que le pase nada al barco. Qué lindo el barco, se pasó, uy. ¿Y la botella? Pal loly. Y todos los años que vienen más encima para celebrar la tortura hay que salir a comprar Bilz, ramitas, ordenar la casa para que los cabros chicos entren con las patas cochinas, llenar las sorpresas con tonteras, colgar la piñata de quizás dónde, arreglarle el gorro al péndex que se le corta el elástico porque tiene los medio cachetes, etc.

En fin, que la saludo a usted también tía V (mi suegra), porque seguro que nadie le dice nada nunca y puro trabaja. (Pero lo que sí arrégleme el elástico del gorro hoy porque siempre se me rompe)

Y Lu. Más linda. Lo que me gusta de que ella esté de cumpleaños es que todos la van a mirar, y todos le van a sonreír, y todos le van a hacer regalos, que es lo que yo quiero hacer con ella siempre y todos los días del año. Además sé que cuando le cantemos cumpleaños feliz ella se va a quedar ahí, inmóvil, con esa sonrisa sin parpadear que pone la gente, moviendo la cabecita y riéndose del payaso que cante como ópera o del que encaje la tontera más divertida en el verso cuando tengan que decir su nombre (yo diré “amorciiiitoooo”). También sé que va a esperar un ratito pidiendo sus deseos (casarse conmigo) y que después va a soplar con todas sus fuerzas (ojalá que no glacee la torta, que de seguro es de chocolate). Pero por sobre todo sé en lo que voy a estar pensando cuando se apaguen las velas y quedemos en esa oscuridad cortita (justo antes de que el tío medio ebrio que está al lado del interruptor atine y prenda la luz). Voy a estar pensando en su carita. En su risa. En cómo corre con saltitos cuando está apurada. En sus manitos. En lo mucho que quiero todos los detalles que ella reparte en el cosmos. Y en lo feliz que estoy de que a la tía V con el tío H les haya dado con hacer el barquito en la botella todos esos años atrás. Para que yo ahora pensara en mis propios barquitos, y en el mar.

Feliz cumpleaños, Lu.

© Hermes in love.

miércoles, noviembre 01, 2006

EL GRAN TRUCO

Esta película es como Batman VS Wolverine: The Movie, pero en el año del loly y Batman en vez de orejitas tiene sombrero de copa, y Wolverine en vez de sacar las garras saca una paloma. (Y a la que le duele cada vez es a la paloma). Se trata del mundo de la magia. Pero no la magia mula de Harry Potter y la lámpara maravillosa donde dicen “punguis flaitis mocus muchus” y el profesor que les cae mal queda disfrazado de vieja con sombrero con flor y todos se ríen, qué buena ser mago, ja ja. No, esta es magia de verdad, de esa que se hace en la vida real y donde los magos distraen y venden la pomada y si el truco sale mal, los magos se ahogan y hasta ahí no más llegó el glamur. (Como ese mago de Sábados Gigantes que después nadie le creyó nada)

El flim está ambientado en la época donde no había tele y como los cuicos se aburrían de andar en carroza y de pegarle charchazos a Oliver Twist, algo tenían que hacer. Y aparte de disfrazarse de viejos de los billetes partían en turba los Ambrosio O’Higgins a meterse al teatro a mirar al mago hacer las mismas fomedades que hace Tamarís (pero sin las fanfarrias). O sea, puras tonteras que ahora hacen los magos en los cumpleaños, como hacer aparecer el pañuelo que no termina o el ramo de flores horrible, todo lo que hoy en día hace que los cabros chicos se duerman a no ser que se haga algo chistosos como burlarse del papá del cumpleañero sacándole un conejo de atrás.

Bueno, como en el año uno había menos cosas en qué gastarse la plata eso era de verdad entretenido y taquillero, así que se hacía negocio y los magos no eran losers como ahora que tienen que poner un minimarket para no morirse de hambre. Y se hacían famosos rápido, eran como la farándula y tenían fans y morían de sobredosis. O sea, todo lo que uno sueña.

Bueno la cosa es que Wolverine y Batman son como amiguis pero pronto se ponen picotas no me acuerdo por qué y se empiezan a funar los trucos cuando los están actuando. Por ejemplo entra Batman disfrazado (encima del otro disfraz) se ofrece de voluntario para que lo escojan a subirse al escenario y justo en lo mejor se manda la funa. Después Wolverine hace lo mismo pero en el acto de Batman, y así sucesivamente hasta que uno se duerme. Al final esta película se trata de eso, de tener suerte. Yo siempre levanto la mano y me ofrezco de voluntario y nunca me escogen a mí. Pero Batman y Wolverine levantan la mano treinta veces en la película y las treinta veces terminan arriba del escenario. O sea, otra razón más para ser superhéroe. (Una vez me escogieron de voluntario en el museo tecnológico para pararme los pelos en la pelota del futuro, pero justo se cortó la luz y quedé con los crespos aplastados)

Aquí tengo que advertirles eso sí que esta película está más desordenada que no sé qué. Tiene dos millones de flashpacks y todo el rato dejan una escena a la mitad y después vuelven a lo mismo, y después se saltan al final. Entre medio incluso termina y salen las letras, para despistar, porque eso es lo que hacen los magos. (Y esta película es de magia). El peliculasta es un roto además porque no está ni ahí con avisar que nos estamos saltando pedazos y no piensa poner cartelitos que digan “Un año después” o “Dos años antes de que pasara lo que acaban de ver pero después de que muriera la comadre que todavía no muere, pero ya vai a ver, cabrito”. O sea, es como la vida de mi abuelito con Alzheimer, pero en película. (Es universal). Así que si la ven en un cine lleno y ven al compadre con la polola que no entiende ni los trailers, mejor cámbiense de asiento al tiro porque se viene la sinfonía de preguntas tontas, y en esta película no puede volar ni una mosca, porque es seria, y por eso que no tiene chistes ni explosiones. Y como la hizo el mismo director de Mamerto (esa película enredada del detective que no tenía RAM) aquí tampoco se entiende un pepino, pero termina y uno dice “oh, qué maestra”, porque quedó para dentro y quiere ser peliculasta.

Además de los superhéroes del título actúa también el mismo viejito que pasa el plumero en la Baticueva (Perkins, que ahora es empleado de Wolverine) y la rubia gritona que se enamoraba de su abuelito en Perdidos en New York (Scarlett O’Hara). Acá da un giro en su carrera porque se enamora de todos los personajes menos del abuelito, y es la minoca disfrazada de conejita encargada de darse una vuelta cuando sale de la caja con las espadas para que todos vean que no le pasó nada. O sea, a nadie le importa. También actúa un rockero (Mick Jagger) que yo no conozco, pero es de esos que salen y hace que los giles cuchicheen en el cine para que todos sepamos que lo reconocieron, y que son especiales porque saben más que el resto.

Los personajes están hablando todo el rato de lo que significa ser mago y de lo importante que es engrupir y distraer y que la magia es eso y no lo que hace el gil del Harry Potter. Entonces por ejemplo hay una escena donde un personaje transmite con las tres partes de todos los trucos de magia. La primera parte es el quéséyo, que es cuando el mago dice “Este es mi reloj” y se arremanga. O sea, la parte que uno adelantaría si lo estuviera viendo en DVD. La segunda parte es la nomeacuerdo que es cuando el mago hace desaparecer el reloj. (O sea, es la parte donde uno está con una ceja levantada y no quiere parpadear para que no lo hagan gil). Y finalmente, la parte más importante: la nosécuántito, que es cuando el mago hace reaparecer la tontera que hizo desaparecer. Esa es la parte donde la gente aplaude, porque si no vuelve a aparecer el reloj se quedarían todos pensando “¿Y cuál es la gracia?” y se mirarían unos con otros. Si encuentran que todo esto que estoy diciendo es una lata entonces mejor quédense en la casa, porque lo van a escuchar cincuenta y siete veces en la película, sobre todo al final después de que nos cuenten el secreto. Es tan loca la explicación que uno se queda rascando la cabeza y pensando “Tenían razón los magos, era mejor que no explicaran de dónde se sacaban el conejo”. O en otras palabras: “Plop”.

(Si encuentran que eso que dije es una estupidez, vean la película y léanme de nuevo, ahí van a decir que soy “maestro” y se van a arrepentir de haberme sacado la madre. No les puedo contar más porque cuando vi esta película con puros críticos famosos nos hicieron firmar a todos un papel que decía que si contábamos mucho iba a ir un matón a nuestras casas y nos iba a doblar los dedos. El papel debería decir que contáramos la papa, porque así la gente se hace a la idea por último y no dice “Saaa” cuando pase, como harán varios, acuérdense de mí)

Para terminar les cuento que el importante mensaje de esta película es que todos los magos son unos pelmazos (menos Gandalf). Y nos les pienso decir quién gana, ni como se hacen los trucos. Lo único que les voy a contar es que los magos pelmazos matan a los pajaritos cuando les aplauden encima, para que puro la gente haga “gasp” (el que se sacan después del bolsillo es otro), y eso hace que merezcan lo peor.

Igual le doy doscientas mil estrellas por hacerme ejercitar el cerebro ordenando la película, por no decir nunca la palabra abracadabra, y por dejar fuera del cuento a los que nunca debieron meterse a magos: los cabros chicos de lentes y cara de mina.

© Hermes.

viernes, octubre 20, 2006

ESPECIAL DE HALLOWEEN: LAS 13 MEJORES PELÍCULAS DE TERROR DE TODOS LOS TIEMPOS DEL MUNDO.

En el colegio nos pidieron una composición sobre Halloween que es como la versión Blondie de Navidad, porque se celebra el nacimiento de Drácula. Como mi colegio es del mismo dueño de una fábrica de huevitos de chocolate siempre nos hacen escribir composiciones sobre el conejo de pascua y sobre esto, y para variar pedí hacerlo sobre películas, en este caso las mejores películas de terror del universo. La profesora me dijo que bueno, así que aquí está mi súper lista de películas para ver en Halloween y arruinar el disfraz de Chucky haciéndose encima de puro susto. (Son trece películas no más, la iba a hacer sobre seiscientas sesenta y seis, pero la profe me dijo que escogiera un número satánico que no la hiciera morirse de vieja corrigiendo, y que la hiciera corta, por el amor de Dios) Nos fuimos.


13. HALLOWEEN

Obvio. Por si se confunden y se les olvida esta lista cuando vayan al video club, pidan la única película que se llama como Halloween: Halloween. Esta película es muy antigua y es tan terrorífica que la pura música da miedo. (Da tanto miedo, que la usan en Meganoticias cuando hablan de los patos malos y así uno sabe que no son patos buenos). La película se trata de un asesino mudo que anda con máscara blanca y las mechas tiesas matando gente, y a todos les gustó el concepto así que lo copiaron en todas las películas de terror que se hicieron de ahí en adelante. Al final el asesino no muere (spoiler) y hay diecinueve películas más que se tratan de lo mismo hasta la última, Halloween XIX: Ahora sí que muere. (O algo así) La primera es la zorra, eso sí. (Actúa una actriz que es rica y famosa, antes de que fuera rica y famosa).




12. TIBURÓN

Esta película es la zorra y es en el mar, así que es la morsa. No, la ORCA. Se trata de un tiburón (la dura) y es de donde salen todas esas estupideces de estar en el mar bañándose y hacer TAN tan TAN tan TAN tan TAN tan y hacer como que uno es tiburón poniéndose las manos encima de la cabeza y nadando como idiota. Como esta película se hizo cuando los efectos especiales modernos eran chanta, los peliculastas decidieron no mostrar nunca al tiburón y eso es lo que da más susto. Por ejemplo se ven las piernas de la gente pataleando y se escucha la música famosa esa, y uno sabe que todo mal. Además como todo el mundo se ha bañado en la playa, sabemos que uno aletea para todas partes pero queda donde mismo, o sea, si viene un tiburón te fuiste al carajo. Después el policía de la ciudad se apesta y parte con dos viejos al mar a cazar al “escualo” (“tiburón” en inglés) y ahí pasan más cosas entretenidas hasta que al tiburón lo matan haciendo que se trague una dinamita. Hay como mil escenas en que los personajes abren los ojos y se quedan con cara de “oh” porque el tiburón es gigante. Yo nunca he visto un tiburón, pero las caras que ponen me dejaron impresionado así que el tiburón es la media mole. Lo que sí uno no entiende de dónde salieron todas las segundas partes después si a Tiburón lo hicieron chupe, pero bueno, es la magia del cine. (A lo mejor Tiburón era Tiburona, y tenía tiburoncitos, y se están vengando porque sobrevivieron. Uuuu)



11. EL RESPLANDOR

Esta película también tiene una protagonista gimoteante (Olivia) que nunca sabe qué hacer. Es toda lacia y uno la compadece porque sabe que el marido (Jack Nichols) va a llegar con el hacha y la va a hacer omelette. En una parte se abre el ascensor y sale una ola gigante de sangre, que es lo que todos tememos cuando estamos esperando el ascensor. O sea, es una película que juega con los miedos de la gente. También salen fantasmas como las mellizas del pasillo (Sherry y Terry de Los Simpson) o la vieja en pelotas risueña con moho que le tiene ganas a Jack. (Por eso se vuelve loco y uno se identifica con él, o sea, es una película universal). Al final el cabro chico (que es enfermito) arranca a la Antártica y se esconde en un laberinto, pero Jack no se la puede y ahí queda. Es el único villano de esta lista al que se la gana un enfermito, y por eso cien estrellas menos, pero todo lo demás es top. (Es de un director que se ganó no sé cuántos Oscares)



10. MARTES 13 VI: JASON TIENE GUSANOS.

Este es la sexta parte del remake de Viernes 13, pero ambientado en otra época (un martes). Es parecida a Halloween, pero con un asesino distinto que tampoco muere nunca y cambia la pinta en todas las películas en que sale. (Al principio era una señora, después era un tontito con una bolsa en la cabeza, después era un zombie, etc). En esta versión es un gordinflón con gusanos que anda con máscara y al principio de la película lo resucita un rayo. Tiene muchas escenas divertidas, pero da susto porque el asesino es muy creativo y poco práctico. En vez de robarse pistolas como Terminator y hacerla corta, a él se le ocurren cosas como matar a una minoca aplastándola contra un árbol y/o casa rodante en movimiento. (Además si matara gente con pistola las películas serían de acción, y habría que verlas en otra fecha, como el 21 de mayo).



9. EL ARO

Esta película es la zorra y yo había pensado que era chanta igual que Scrim. Se trata de unas cabras chicas que ven un video de cine arte y mueren de miedo no sé cuántos días después. (O sea, la película tiene efecto retardado). Una periodista metete lo piratea (lo copia de video a video) y empieza a investigar y resulta que la película la filmó una cabra chica malas pulgas que los papás no la querían y ella tenía una cámara maldita. Y un celular también. (Porque avisa que va a ir a matar, o sea, es considerada y no llega así a tontas y a locas). Al final no entendí de dónde sacó los poderes la cabra chica (de sus aros, seguramente), pero hay una escena la zorra donde sale de la tele y te pega una mirada “hasta aquí no más llegaste, socito”, justo después de hacerte creer que no iba a pasar nada. Si uno la ve en la tele da más susto, y si uno tiene tele de pantalla gigante, mejor ni pensar. (Eso les pasa por consumistas)



8. PESADILLA UNO.

En esta película actúa un señor de Coaniquem que tiene cero onda para vestirse y se hizo un guante Wolverine para los que se burlan. Es hechicero y se aparece en las pesadillas, y lo terrible es que lo pasa en la pesadilla, pasa en la vida real. O sea, si te rajuña despiertas con las rayitas, y eso todo mal porque el hechicero es re mala onda. (Aunque hace chistes y se pone turnio, pero eso lo empezó a hacer en la cuarta parte más o menos, y aquí uno todavía se lo tomaba en serio). Lo bueno es que Freddy (el hechicero) también es creativo y se le ocurre cada cosa que da gusto. También hace todas esas cosas mala onda que pasan en las pesadillas, como que uno corre y no avanza, o que se te derriten los brazos justo cuando soñaste que podías abrazar a Drew Barrymore. (lo peor). Como él y Jason son los asesinos más creativos, hicieron una película que también es la zorra, donde pelean los dos. (Aliens VS Predator)



7. POLTERGEIST

Esta película se trata de Poltergeist, una niñita rubia a la que le salen los fantasmas mala onda y se la llevan al más allá. Los papás están en contra de la adopción y no la piensan reemplazar así que deciden rescatarla y traerla al más acá. Al principio uno ve cómo es la familia y quiere ser dos cosas: a) Parte de la familia Poltergeist y b) Gringo. Pero después uno ve lo que les pasa y se arrepiente de haber querido esas cosas. En esta película pasan muchas cosas raras y uno se las cree todas, como unas sillas locas que se mueven solas, un árbol que se quiere comer a un cabro chico, ataúdes con muertos no vivientes que salen del suelo y finalmente una casa que se chupa a sí misma y queda hecha un puntito (en serio). Al final rescatan a Poltergeist y la familia se va a vivir a otra casa (no se puede vivir en un puntito), pero quedan marcados de por vida. Acá también los fantasmas salen por la tele, así que ojo. Cine dos, tele cero.



6. LA GUERRA DE LOS MUNDOS

(o ÁNDATE CABRITO: THE MOVIE)

Esta película es del mismo director de Mi amigo Mac, que después de hacer una película toda bonita, con marciano buena onda que comía M&Ms y andaba en bicicleta, hizo esta otra donde salen los marcianos más maleteros y porfiados que existen en la tierra. No están ni ahí con andar en bici, y si les ofreces M&Ms seguro sacan un rayo y te hacen nubecita de polvo (la ropa queda flotando). Andan en las medias máquinas y dejan la escoba. Tom Cruz es el que arranca con su hija adoptiva (la enanita que siempre hace de cabra chica) y su hijo Pippin (Pippin), pero a diferencia de las películas de marcianos falsas donde el presidente andaba en avión (de dónde) y el man in black le pegaba combos al bicho (pfft), aquí todo es hardcore y uno no cacha nada. El presidente ni discursos hace porque no hay tele, y Tom Cruz sabe que con un combo al bicho no le hace ni cosquillas así que se esconde y llora cuando queda la escoba, o sea, siempre. (Y eso que es Tom Cruz) La gente que dice que esta película es mala no tiene idea, porque yo le tengo que pedir estrellas prestadas a un colega para ponerle, porque a mí no me alcanzan. El final es medio chanta, dicen, porque los marcianos se mueren solos, pero yo digo que es así como pasaría en la vida real. (¿Qué querían? ¿Que un nerd se consiguiera un virus interestelar en su laptop para hackearle el windows xp a los marcianos? Eso es más falso que billete de mil quinientos)



5. PSICOSIS

Esta película es lo que pasa antes y después de esa escena famosa donde la abuelita de Piolín mata a la rubia en la ducha. Es en blanco y negro porque se hizo hace mil años, pero es un clásico. O sea, es una película de la que todos hablan pero que nadie ha visto nunca. Yo tampoco la he visto, pero esa música de gritos con violines me da miedo y siempre que me ducho cierro la puerta con llave y la hago cortita. Al final parece que el asesino era un compadre que se disfrazaba de abuelita de Piolín porque se había vuelto loco y tenía una enfermedad que no me acuerdo cómo se llamaba. Los chistosos siempre hacen la música famosa con la boca para decir que alguien está loco y/o hacer el loco, o sea, la película dejó su legado. Como está en blanco y negro, da más miedo si uno es abuelito, pero igual uno entiende que en esa época la gente era más tonta y cacha que la película es heavy. Aunque igual el asesino con moño de Gertrudis no da mucho susto.



4. LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES

Esta también es del año uno y en blanco y negro, pero da lo mismo porque es más hardcore que cualquiera de las que está en esta lista. Como en todas las películas del neolítico tiene banda sonora de cornetas y relámpagos que iluminan a un puro actor, pero da más miedo que pasear por el cementerio sin linterna y verlo todo iluminado por el nightshot de la Handycam. (Deberían hacer una película así) Esta se trata de una comadre con su hermano que van al cementerio a ver a la mamá, pero de la nada sale un viejo que se mueve como monguis y mata al hermano. La cosa es que todos los muertos se están levantando para comerse a los vivos y nadie sabe por qué. Como toda la película parece esa foto donde el abuelo de uno sale mino, uno se la cree de verdad y se empieza a angustiar. También es bacán porque el título de la película es entero verdad (es una noche, hay muertos y son vivientes, no como esos títulos mula de las películas modernas, como Elefante) y tiene una escena de terror increíble en que una cabra chica zombi mata a su propia mamá, que llora diciendo “cría cuervos” antes de quedar con el ojo abierto. Una vez la dieron en la tele pero “colorizada”, que es cuando pintan encima de las películas en blanco y negro para que la gente se engrupa, crea que es el re-make y la vea. Claro que a los zombis los pintaron todos verdes y más parecía La Noche De Las Doñas Florindas Con La Cara Con Crema Cuando Asusta A Ron Damón. O sea, mal. Pero si no está colorizada, es maestra. (Las segundas partes también son buenas, así que si en el video club están todas las copias arrendadas gracias a esta lista, ya saben, pidan las otras)



3. ALIEN PARTE 2. LA VENGANZA DE LOS ALIENS QUE REGRESAN POR SEGUNDA VEZ, ESTA VEZ ES PERSONAL: THE RETURN. (La segunda parte)

No me decidía cuál de las Alien poner en la lista, y como ven me decidí por la segunda parte (la 2). Primero porque reemplaza al gato que daba susto por algo que da más susto todavía: una cabra chica. Y segundo porque no sale un solo bicho, sino mil, y sale la reina (que es más grande y más enojona), y los huevos, y los milicos. Esta vez la teniente Alien Johnson’s no se encuentra con el bicho porque sí no más, sino que la mandan al planeta de los bichos a rescatar al presidente, sin saber que esperan los problemas. Pero como los gringos se creen la muerte la mandan igual pero con diez milicos que tienen metralletas del porte de la cabra chica y dicen “qué Alien ni que ocho cuartos, nosotros somos bacanes y we rule, wooo”. Claro que cuando llegan al planeta los Aliens se demoran tres minutos en dejarlos lloriqueando y mirando los cascos de los que se murieron (y rezando). El monstruo es como una salchicha negra que tiene hartas bocas y las medias garras, y que en vez de sangre tiene ácido (o sea hasta cuando lo matas te funa). La teniente Johnson’s se encariña con la cabra chica (la única sobreviviente del planeta) porque ella tenía una hija que se murió de vieja (larga historia) y ahora todo es personal. Pero a la vez la Alien reina está picada con la teniente porque le mató los huevos y los cabros chicos. O sea, es la guerra de las mamás ofendidas. (Yo una vez fui a una reunión de apoderados en que unas mamás peleaban porque sus hijos se pegaban mutuamente y puedo asegurar que esta película es realista, la dura). La cinta también se puede ver el día de la madre, o sea, tiene muchas lecturas. Mil estrellas de bonificación por la escena en que parten a un androide de leche en dos. (Larga historia también)



2. LA MASACRE DE TEXAS

Esta película es muy antigua y es tan pero tan real, que uno se tapa los ojos y ve la tele por entremedio de los dedos. Es un ejemplo porque no tiene ninguna estupidez como gatos que saltan detrás de las cortinas, o asesinos que andan calladitos y alcanzan a la víctima caminando despacito mientras la pobre corre como enferma. (Sí tiene asesinos y víctimas, pero los dos corren y la persecución es verídica) A mí me la prestó un amigo porque dice que aquí está censurada, pero todos sabemos que la censura murió cuando Dios inventó Internet. Aunque se llama masacre y está censurada, en la película mueren como tres personas no más, y uno de ellos es de los malos así que no cuenta. En resumen, no hay que hacerle caso a los rumores. Pero háganme caso a mí porque esta película es el Cadillac de los autos, pero en película. Se trata de unos lolos que llegan a Texas (que es como Mexico pero en Estados Unidos) a ver la tumba de no sé quién (es mala idea ir a ver tumbas) y descubren que en el pueblo hay cosas raras, como un loco que anda en la noche saqueando tumbas y haciendo obras de arte. Ellos dicen “filo” y siguen su carrete, pero hay un gil haciendo dedo que resulta estar más loco que no sé qué, y que es uno de los miembros de la Familia De Los Locos Caníbales De Texas (FDLLCDT). Por supuesto que después llegan justo a la casa de la FDLLCDT y ahí sí que todo mal. El más famoso de la FDLLCDT es uno que es como el primo enfermito de Jason, un gordo que hace ruidos de mono y se pone máscaras hechas con la cara de las personas, y que mata con una sierra eléctrica. (O sea, el mejor villano de la historia). Hay que tener ojo también con la banda sonora porque da mucho susto, pero son puros ruidos como taladros y cosas apestosas. No son violines ni trompetas ni nada de esa música que ponen para decir que nos tiene que dar susto algo. Esta es top, no es esa música que es así: “esta escena da susto, por eso tiene esta música, así que asústese… a la cuenta de tres… un… dos… tres. ¡BÚ!. ¿Vio qué susto?”. Como todo lo que es bueno y tiene más de un año de vida, esta película tiene re-make, pero si alguien arrienda el re-make va a ver las estupideces que ya dije y minocas falsas disfrazadas de That 70’s show y va a decir “Hermes no sabe nada”. El que vea la original va a querer decir “Hermes la lleva” pero no va a poder porque las palabras no le van a salir de la boca de puro miedo. Yo la vi de nuevo antes de hacer esta lista y me demoré en empezar porque el puro final me dejó inmóvil por quince minutos.



1. EL EXORCISTA.

Este es el top one. La película más terrorífica que existe. La película que si dieran en un cine donde los espectadores son Jason, Freddy, Alien, la Aro y la Poltergeist, todos se mirarían y dirían “qué falso” y negarían con la cabeza y se sacudirían las cabritas con risas nerviosas tratando de parecer más hombrecitos pero hechos pipí y popó de miedo. (Alien haría ácido y jodería el asiento). Cuando mi mamá vio esta película no la querían dejar entrar porque estaba embarazada de mi hermano grande y en el cine no querían tener atados. (No dejaban entrar a nadie al borde de la muerte, o sea, embarazadas, viejos, gordos, etc) La película estaba maldita y todos los que actúan murieron después en un accidente misterioso. (En serio). Se trata de una cabra chica (obvio) que es toda rechoncha, con margaritas y pestañuda, pero que antes de que uno pueda decir “ohdiós” ya está con cara de vampiro zombi hablando con voz de viejo y dando vuelta la cabeza en 357 grados. En una parte se clava una cruz en la guata (“¿canoa van a hacer conmigo?” dice, o algo así) y tira escupos verdes, pone los ojos blancos, y suelta groserías que le dan vergüenza hasta a mi abuelo marino. Y se las dice (ojo) a la mamá, los doctores, un curita y un abuelito, o sea, más mala que no sé qué. La explicación científica que dan los doctores es que la cabra chica está poseída por el demonio, y que la única solución es que unos curitas le vayan a hacer misa a los pies de la cama. Esa es la parte más heavy, porque la cabra chica es mala leche y por ejemplo al curita boxeador le habla como su mamá para joderle la siquis. Y al viejito lo vomita con verde para joderle la tintorería. Al final es una suerte que el curita sea boxeador porque la única manera de ganarle al demonio es agarrarlo a charchazo limpio, porque ahí al diablo no le queda otra más que irse de la pendex a poseer a otros. Obvio, si uno es demonio quiere que le hagan arrumaco, no que lo agarren a charchazo. (Por eso había escogido a la niñita rechoncha millonaria, para tomarse un descanso, ¿alguien ha visto un vagabundo poseído por Satanás? No po, qué lata). Pero en fin, los efectos son tan modernos que no parecen efectos, y los ruidos y la cara de la cabra chica hacen que uno quede marcando ocupado para siempre. Igual hay que tener en cuenta que el malo es el diablo, y el bueno es Dios, o sea es la pelea definitiva, mucho más que Rocky III contra Mario Maraco. Ojo, porque esta película tampoco tiene estupideces como el gato, la música “¡Bú!” ni los asesinos que persiguen, o sea, uno no se da cuenta de que la película es de terror hasta que en la noche no quiere apagar la luz y agarra a charchazos a la hermana chica, para sacarle el diablo antes, porque es mejor prevenir que curar. Cinco billones de estrellas.

Bueno, para terminar quiero dejarlos con un mensaje. Me gustaría pedirles a todos que recuerden que Halloween no es sobre los disfraces ni sobre las golosinas. No. Es sobre recordar a Drácula y su legado a la humanidad, no se dejen llevar por el consumismo, esta es una fiesta espiritual, no comercial.

© Hermes

jueves, octubre 12, 2006

NACHO LIBRE


Este flim es la joya más brillante del universo de las películas del cine. Es tan la zorra, que si el cine mundial fuera el renacimiento esta película sería Las señoritas de Avignon. Es tan buena, que cuando crezca me voy a ir a Hollywood y voy a hacer un remake con actores más bonitos y efectos especiales modernos para que todos digan que no es tan bueno como el original y me saquen la madre en los foros de Internet. (Y digan que no sirvo ni para criticar un afiche escolar, como dijo un zono)

Bueno todo eso les estaría diciendo a ustedes si los que trabajan trayendo las películas a los cines no la hubieran traido doblada al español.

(El doblaje es cuando a la película le borran las voces verdaderas y le ponen otras nada que ver encima, pero con gente que habla todo bien moduladito, no dice garabatos y habla cualquier cosa sin importar cómo se mueven los labios del actor. Es como ir a una función de títeres, cuando uno ve que el mono mueve la boca de arriba para abajo pero se escucha que desde cualquier parte sale una voz tratando de sonar chistosa y que dice palabras sin importar que el mono no tenga labios, tenga el paladar de esponja y la campanita dibujada atrás con un pedazo de género rojo. O sea, es una estafa)

Bueno, con mi polola Lu (con la que acabamos de cumplir cuatro meses, los más lindos de la vida, aw) puro queríamos ver esta película y fuimos a tres (3) cines a verla, sólo para encontrarnos con que la película estaba en español. Y antes de que digan “Pero Hermes, si tú eres un profesional, cómo no te informas bien antes de ir” les cuento que los señores que trabajan trayendo las películas NO DIJERON que la película estaba doblada. Ni en el diario, ni en los sitios hueb, ni en los comerciales, y sólo lo pusieron en el letrero que uno está mirando cuando tiene la plata en la mano, y ya ha esperado quince minutos a que la señora delante de uno se decida si quiere ver El rey de los *beep* o la película del control remoto mágico. O sea, uno se entera cuando ya es demasiado tarde. (Para que no queden metidos, la señora finalmente se decidió por la del control remoto, porque dijo ella misma que el rey de los *beep* la estaba esperando en la casa).

¿En qué estaban pensando, señores que trabajan trayendo las películas? El actor que hace de Nacho Libre (Capote) tiene la voz más divertida que existe (después de mi mamá). Y si vieron el trailer saben que habla con acento todo el rato, o sea, mil veces más chistoso. (Porque el trailer que daban en los cines estaba en inglés y subtitulado, que es como Dios quiere que se vean las películas, está en la biblia)

(El acento es cuando alguien habla en un idioma que no sabe y habla como tonto. Por ejemplo: cuando Lucho Jara habló con Michael Jackson y le dijo “fuck you, son of a bitch”. ¿Qué pasó en esa oportunidad? Uno se hacía de risa en el suelo. ¿Qué hubiera pasado si Lucho Jara, delante del Jackson, abre la boca mueve los labios para arriba y para abajo y le sale una voz FM y le dice “Vete al demonio, malnacido”? Yo les voy a decir qué hubiera pasado: Hermes y Lu hubieran apagado la tele y hubieran dicho “Pffft, para ver cosas mal dobladas mejor arrendamos Johnny Cien Pesos, ¿vámonos a pasear?” “Bueno ya”. Empieza a sonar la canción New York New York y Hermes abraza a Lu y se van caminando hacia el horizonte. Fin. Dirigida por Hermes, etc.)

En resumen. Señores que trabajan trayendo las películas: Su película “doblada” hizo que los billetes que teníamos en la mano se quedaran tal cual, “doblados” y adivinen dónde. (Pista: en las manos suyas no) La próxima vez no sean pasteles y piensen que uno se va a picar y va a bajar la película subtitulada de Internet, o se la va a comprar en la calle, y ahí después no reclamen.

Advertencia: Si van a ver esta película y nadie les dijo que estaba doblada, pidan que les devuelvan la plata a la salida. Si no se la quieren devolver me avisan y dejamos la escoba. (Está en la constitución que si uno va a ver una película y está doblada y después reclama te TIENEN que devolver la plata). Si van a ver esta película SABIENDO que está doblada y así y todo deciden entrar por favor no se reproduzcan y vayan gastando la plata de mi regalo de cumpleaños en cualquier tontera (otra película doblada) porque no pienso invitarlos.

Eso.

© Hermes.

PS: Pucha que estoy enojado.

sábado, octubre 07, 2006

BATMAN INICIA


Mi amigo Fermín del colegio se enojó cuando le dije que nunca había visto esta película, y después me sacó la madre cuando le dije que todas las películas de Batman se trataban de un superhéroe ridículo sin poderes que peleaba con puros perritos poodle y giles disfrazados, y que no podía mover ni el cuello porque el traje era más incómodo que el del Hombre de Hojalata. Anduvo todo el día picado conmigo el Fermín (hizo el trabajo de biología con otro) y a la salida se acercó y me dijo que yo no tenía idea de cine si opinaba eso de Batman. Cuando le recordé que yo era crítico de cine famoso se puso a llorar. (Siempre se pone a llorar el Fermín, y por eso le dicen “Enfermín”). La cosa es que al otro día llegó Enfermín y me prestó esta película en DVD y me dijo que si no me gustaba, él me iba a hacer la tarea de matemáticas todo el año, y yo le dije sale y vale.

Las buenas noticias son que Enfermín se salvó de hacerme la tarea, porque Batman Inicia es la mejor película de la historia del cine y aunque Spiderman haga una taleraña del porte del Gran Cañón y atrape a todos los X-Men, a los Cuatro Fantásticos y a Superman (si anda por ahí lloriqueando), igual Batman va a apretar un botón en su cinturón, les va a tirar estrellas ninja, les va a chasquear los dedos y les va a decir “viren los giles culengos” y los va a dejar a todos llorando. (Sobre todo a Superman, que regresa a puro espiar familias y a hacer sufrir a su mamá, que es abuelita y apenas se la puede en la granja)

Esta película se trata del hombre más millonario del mundo (John Wayne) y empieza cuando él es péndex. Johncito le tiene miedo a los pájaros que viven en su casa y anda hinchando al papá todo el rato porque tiene pesadillas (sueña que los pájaros le hacen un nido en la cabeza). El papá, que anda cansado de tanto trabajar porque la pura cuenta de la luz de la media casa le sale un millón de dólares, se pica con él y en venganza lo lleva a la ópera (lo peor). Con tanta mala suerte que a la salida los cogotea un pato malo y John queda huachito. (Ahí se nota que el papá era avaro, porque los lleva a la ópera en el barrio más punga del mundo. Moraleja: lo barato sale caro)

Como cree que todo fue su culpa, John Wayne queda más achacado que no sé qué (todavía no le dicen que los millones ahora son de él) y en vez de hacer un fotolog con cara de pena, decide transformarse en Batman, el superhéroe más la zorra de la vida.

Y ojo que la película entrega un importante mensaje: las cosas hay que hacerlas uno mismo y con las propias manos. Batman nada que va a un laboratorio a que lo piquen las arañas, o a un viaje espacial a que la radiación lo afecte. Para ser superhéroe, él se va con su propio esfuerzo derechito a la empresa del papá a buscar los inventos más bacanes que tienen botados en el sótano a cargo de Nelson Mandela. Ahí se los va afanando de a poco a medida que los va necesitando.

Entremedio eso sí hay una parte que no entendí mucho en que John va a China a buscar a los monjes ninja, y lo meten preso por camorrero y pelea con todos y hace atados hasta que encuentra a Fu Manchú que le enseña las bondades de la droga. Estas escenas son la zorra porque muestran a Batman entrenando, y ahí uno se emociona porque decide al otro día empezar a hacer lo mismo en la casa. (Claro que después a uno se le olvida y no hace nada). Después viene la media pelea porque Batman es correcto y no quiere matar a un chino que tienen preso y para que lo entiendan incendia todo el templo y mata a cincuenta (incluido el chino que no quiso matar). Después vuelve a su casa y se reencuentra con la minoca de Party of Five que ahora se cree toda profesional y no lo pesca por superficial, etc.

Otra cosa que me gustó es que acá el personaje latero que le da discursos al superhéroe también es un superhéroe: el viejito que hace el aseo en la mansión. (Perkins) ¿Cómo lo hace para tenerlo todo soplado él solo? Yo me echo toda la mañana ordenando mi pieza, y eso que apenas cabe mi cama, la tele y el computador. Perkins tiene hasta tiempo de ponerle florcitas a la bandeja cuando le lleva desayuno a John, y le dice “amo”, igual que Mi bella genio. (Esta película promueve la esclavitud)

(Otros personajes lateros que discursean a los superhéroes son la vieja insoportable abuela de Spiderman, el viejo pelado de X-Men, el comandante de Rambo, el viejo llorón que insultaba a Rocky cuando hacía tiburones con un dedo, todos los personajes que hablan con Hulk y el video casero de Superman. En la vida real a uno lo discursean, pero siempre está pensando en otra cosa cuando le hablan y hace “sí” con la cabeza para no quedar por roto. En las películas el discurseador fijo que lo humillan/raptan/hieren/matan, para que el superhéroe la haga corta y se ponga el disfraz enojado justo antes de dejar la zorra)

Los malos de esta película son excelentes porque a diferencia de las otras Batman aquí uno se los cree y no parecen ni juguetes ni disfraces de Halloween. El que más me gustó a mí es la mina que se disfraza de hombre y le echa gases a sus víctimas para que la vean como monstruo. Al final no la matan nada así que típico que viene en la segunda parte, Batman Reinicia (Ctrl + alt + supr).

Bueno para terminar quiero decirles a todos los que no han visto esta película que la vean porque explican todo, hasta por qué el traje tiene orejitas (para empezar la máscara no es máscara, es casco, y las orejitas son para meter las antenas del walkie talkie con el que llama a Perkins para pedirle desayuno) y por qué a Batman le ponen una luz en el cielo cuando quieren llamarlo (ojalá que no esté nublado eso sí, porque si no al comisionado le sale barba esperándolo).

Y final finalmente: sorry Enfermín por dudar de ti y por mentirte. La película la vi en el cine y te estaba molestando para que te enojaras, porque es chistoso que te pongas rojo y hables con los ojos con lágrimas. El martes te devuelvo el DVD.

© Hermes.

PS: Dos millones de estrellas. (Se me había olvidado el veredicto y sé que algunos se saltan todo y van directamente a las estrellas, sorry)

lunes, octubre 02, 2006

MIAMI VICE


Esta película es un remake de una serie famosa que no me acuerdo cómo se llama y que daban en la tele cuando no había videoclubs ni cable y a uno no le quedaba otra más que enchufarse en cualquier lesera como El auto fantástico, que era una serie muy sofisticada sobre un auto negro con una luz roja adelante. (Ese auto se hizo tan famoso que vino a un circo y la gente hacía filas para verlo, junto con los siameses que jugaban taca-taca consigo mismos)

En esos años (yo no había nacido pero hice un curso de cultura plop) todos los cantantes eran homogays y hasta el más rudo usaba poleras rosadas y mocasines a pata pelada, pero no se afeitaba para demostrar hombría. Las mujeres se peinaban como el Pájaro Loco y se rompían las medias, porque eso hacía la Britney de esa época. Cualquier gil de pelo largo era rockero y vendían parches de esos rockeros mula para pegarse en las chaquetas y/o mochilas.

En resumen: la gente era tonta. Por eso que a los programas de televisión mamones les iba la zorra, como por ejemplo esa serie sobre una familia de Flanderses que adoptaba a un títere que había cobrado vida (Mi amigo Mac) o esa otra serie sobre otra familia de Flanderses que adoptaba a un negrito que había cobrado vida (De qué estás hablando Willis). Entre tanta adopción esta serie con policías dejó la escoba porque era novedosa, y a la gente le gustó al tiro porque salían lanchas y palmeras y todo eso que sale dibujado en los bermudas y que uno por más que busca en el Quisco no encuentra, como mar azul, por ejemplo, o minocas en patines. También era top porque mostraba la otra cara de los carabineros, o sea, que eran minos, millonarios, tenían los medios autos, joyas, lanchas y hasta cocodrilos de mascota, (cáchense). Escuchaban a Phil Collins (un cantante que murió y que en esa época era como Radiohead, o sea, música para contemplar) y le decían al jefe “vete al diablo”, y él no los despedía. O sea, más cool que no sé qué.

Bueno y como la gente tiene amnesia hicieron este remake, que es lo mejor que he visto en mi vida. El director parece que es famoso y que hizo no sé qué cosa, y se le nota porque en el cine no vuela ni una mosca y hasta el típico gil que echa la talla y encuentra todo falso se queda piola porque entiende que aquí la cosa es seria y para hinchar las pelotas mejor se va a ver El rey de los *biiip*.

En esta película los dos carabineros son lo más bacán que hay en el cosmos. Son tan bacanes que entre los dos agarrarían a Huaiquipán y Tolosa y en dos segundos los dejarían llorando en el suelo todos chascones llamando a las mamás y mirando a la cámara con cara de “lo importante es competir y viva Chile”, justo antes de cerrar los ojos para siempre. (A Mattlock no le harían nada eso sí, porque hay que respetar a los mayores). Así de bacanes son. Uno es negro y el otro es blanco, así que es universal y nos enseña sobre la tolerancia (igual que Crash). Son tan minos que pueden entrar a una fiesta a puro ponerse las manos en la cintura y mirar a su alrededor con cara de águila. (Eso lo hacen en la película al menos dieciocho veces cada uno) También pueden ponerse mondadientes en la boca y/o caminar a cualquier parte y dar la impresión de que van a hacer algo cool, como matar a alguien con tatuajes o tirar un Zippo prendido en una poza de bencina.

El policía blanco (Brad Pitt) tiene bigotes de camionero y chocopandas y da lo mismo porque igual entrecierra los ojos y las mujeres se desmayan. El negro (no sé cómo se llamaba, pero actuaba en Stevie Wonder) tiene los medios músculos y usa lentes oscuros de noche pero nadie le dice ridículo porque nadie quiere morir (obvio). Son tan minos los dos que mejor ni ir con la polola porque cuando prendan las luces al final se le va a notar en la cara a la pobre la decepción de encontrarlo a uno más feo que morder papel de aluminio. (A no ser que uno tenga hermex-appeal, como yo)

La gracia además es que estos policías son “en cubiertos”, o sea, se disfrazan de patos malos para meter presos a los patos malos reales. Para hacer eso tienen que ser malos, matar gente, decir garabatos y engrupirse a las minas, o sea, es la mejor profesión del mundo (después de crítico de cine y catador de quesos). Los Miami Vice se disfrazan muy bien de patos malos, y menos mal que salen en el póster, porque así uno los identifica al tiro. (Al final en la balacera se cuelgan unas placas con cadenita para que sea más fácil saber quién quiere que muera y quién quiere que se salve)

No entendí de qué se trata la película eso sí, pero de que es excelente, es terrible de excelente. Cuando me dormí desperté arrepentido y me tiré el pelo de rabia, y eso no me había pasado nunca en mi carrera. La película es tan seria que no salen ni letras al principio (uno jura que llegó atrasado) y parte al tiro con los carabineros en una fiesta punchipunchi de esas que salen en las películas, o sea, con harto rayo láser, minocas Black Eyed Peas, pantallas gigantes y musculosos/as enjaulados haciendo bailes censurados. De ahí en adelante no se entiende nada de nada hasta el final, pero uno lo pasa chancho y no quiere ni respirar. El peliculasta usa las mismas tomas al lote que se mueven y se desenfocan que usan los directores de cine arte, pero como ahora sí pasan cosas delante de la cámara uno se emociona en serio y no de mentira, y dice “ándate cabrito” en vez de decir “interesante propuesta”.

Al final uno queda feliz y convencido del importante mensaje de la película: el crimen no paga, señores. No paga, pero reparte lanchas, mansiones, relojes y convertibles la zorra, y ser malo es cool.

Le doy cien mil palmeritas aunque le descuento cien por no meter al cocodrilo. Y lo declaro desde ya el mejor remake de serie mamona de la historia de los remakes de series mamonas. Hasta que se estrene De qué estás hablando Willis: The Movie, protagonizada por Denzel Washington como Arnold y Bruce Willis como Willis. Ahí sí que no me duermo.

© Hermes

sábado, septiembre 02, 2006

REPORTAJE ESPECIAL: EL CINE CHILENO


Viene septiembre y eso significa que hay que querer a Chile más que los otros meses. Para promover el amor a la patria en todas partes la gente se disfraza de huaso, se comen cosas con mosca en el patio, el tío se emborracha y la tía llora, parte uno a la playa a ver el mar que tranquilo nos baña y lo más entretenido de todo, ve uno a los soldados desfilar con cara de estatua como si la guerra la fueran a ganar con la pura expresión. (Eso sí que sube el amor). En el colegio la profesora nos pidió un trabajo sobre lo que más nos gustaba de Chile, y cuando dije que lo que más me gustaba de Chile era el Hoyts y el MacDonald’s, ella dijo que debería ir a un colegio especial. (De genios). Cuando le pregunté “qué” ella dijo “nada” y me dijo que por último hablara del cine chileno. Yo como soy crítico famoso me gustan los desafíos y le hice caso. Como no quería hablar de las películas de a una las separé por géneros. Eso sí los géneros los inventé yo y a veces puede que una película tenga cosas de más de un género, así que no vayan al Blockbuster a preguntar tonteras. (Con este artículo sí que me gano un premio Apes, que significa “simio” en inglés)

1.- El Cine Marlene.

Antes para ver minocas con tacos gigantes, poca ropa y labios entreabiertos, no bastaba con prender la tele. De hecho, mi papá esperaba todo el día las noticias para ver el clip de la playa con Bikinis de esos donde no le muestran la cara a nadie, y eso pasaba en verano no más. (Pobre mi papá) Para enmendar esta injusticia, los peliculastas de la época juntaron a todos los caballeros que ahora salen en el programa de la noche y hacían películas con la cámara de video y en las casas de sus amigos. Eran para mayores porque decían garabatos todo el rato, y siempre había minocas por las que los personajes babeaban pero nunca hacían nada porque los sorprendía la esposa que era fea y que siempre la hacía la misma actriz (una vieja). Estas películas son muy chistosas y siempre tienen metáforas complejas sobre, por ejemplo, los vicios del ser humano y su relación con el medio ambiente (Cartagena Vice), o la ecología y la sociedad de mercado (Flor de Hotel).

El video club estaba lleno, y uno podía regodearse. Una de las que más me gusta se llama Los años dorados de la Tía Carlina y sale un ebrio (Ruperto) que presenta un acto donde salen puras viejas horribles, pero tiene de todo y deja un mensaje muy importante, que es que hay que aceptar a las viejas tal como son. La gracia además es que en esa época uno tenía que arrendar las películas para poder escuchar garabatos, no como ahora que uno arrienda películas para poder ver gente vestida y que no esté tomando, y descansar un rato el ojo.

Lo que sí después estas películas evolucionaron y ya no actuaba gente de Sábados Gigantes, sino que actuaba gente seria de esas que salen en la campaña política, como Tamara Costa. Entre ellas está por ejemplo El chacotero sentimental, que son tres historias por el precio de una, pero que siempre las interrumpe Chucky el muñeco diabólico, y que en esta película tiene micrófono. (Él es el director de la película y eso es artístico) Otra película del cine Marlene del nuevo siglo (etc) es una que se llama Sexo con Amor y que es la película que todo el mundo fue a ver para reírse de “cómo somos los chilenos”. Los chilenos, claro, somos todos unos pelmazos que no somos fieles, nos gustan los pepinos, solucionamos nuestros problemas desquitándonos con sobrinas en lavadoras, y cantamos canciones de Los Tres. Era divertido porque por ejemplo hay una parte en que Siro Shakiv está en la ducha y la esposa lo pilla jabonándose y en el cine se reían como tres pericos. Ahí uno se daba vuelta y los apuntaba con el dedo y decía “Aaaah, pillín, tú también te jabonai en la ducha, ¿ah?” y aumentaba la hilaridad de la experiencia. Estas películas en el fondo uno las ve porque muestran todo lo que en las teleseries pasa durante los comerciales, o cuando la cámara se hace para un lado y filma las cortinas, o cualquier otra tontera. Son para mayores eso sí, y da vergüenza verlas con la mamá. También en esta época hubo remakes, entre los que destaco dos. Uno es El Manso Asado, que es un remake de una película famosa sobre una fiesta, pero protagonizada por el Profesor Salomón en vez del inspector Cousteau, y dónde la fiesta se supone que era cuica pero igual parecía bautizo de domingo en la mañana. Y segundo, el remake que además es mi película favorita de este género, la incomprendida y subvalorada El cartero chifla dos veces. Esta película es remake de una de Jack Nicholson y se trataba de un cartero que, adelantándose al niñito susurrante, veía gente muerta. Claro que acá los muertos están vivos, son mujeres y usan ropa de café con piernas. O sea, está chilenizado. Además de eso tiene crítica social y al sistema, porque a un personaje le piden certificado de defunción para darle un préstamo. ¿Soy el único que encuentra que sólo por eso la película merece un Óscar vitalicio? Cien millones de estrellas.

2.- El Cine Flayte Fiction.

Como en Chile no hay gángsters cool de terno ni negros con medallones y metralletas, los peliculastas inventaron una nueva especie para poder matar gente: Los flaytes. Los flaytes son esos personajes que actúan los mismos de la teleserie, pero chascones, cochinos, vestidos con camisetas sin mangas, sin afeitarse y dicen muchos garabatos, pero bien moduladito todo. A veces sacan una pistola y roban, y también se curan y se drogan. La primera película Flayte Fiction de Chile se llama El chacal de Nahueltoro y era como un capítulo de La Vida es una Lotería de Carlos Pinto, pero en blanco y negro y con un señor que no sabía hablar. Es muy terrorífica y da susto, porque parece que la hubiera filmado el protagonista, soplándole él mismo las indicaciones al director de foto. (El director de foto es el que maneja la cámara. Tiene un monóculo y todo lo revisa con una cosita que se cuelga al cuello) Lo malo es que no sale ningún chacal y uno se siente estafado, pero al final la película tiene un importante mensaje y es que no hay que gastar plata en programas de alfabetización a los condenados a muerte, porque es como echarle bencina a un auto que no tiene ruedas. Es brillante y se hizo cuando en Chile no había ni cine. (La daban por radio)

Hay otra película donde los flaytes son varios, viven en una población y no hacen nada pero comen dulces con indecisión (Caluga o menta). También hay otra donde un flayte de treinta años es escolar (los flaytes repiten curso) y habla doblado al español (Johnny Cien Pesos). Esa película es genial porque sale la presidenta haciendo de escolar. (También hizo de Sor Teresa de Calcuta, o sea, lo hizo todo y demostró que se la podía, por eso todos votaron por ella). En esta película hay mucha acción, pero nunca pasa nada, y al final el protagonista no quiere que le hagan daño así que se pega un balazo. Otra película de Flaytes genial es Los Debutantes, porque son como tres historias en una sola, y las tres tienen en común que no pasa nada. Ahí se nota que los peliculastas vieron Plop Fiction y quisieron hacer un homenaje, pero en Chile. (“Homenaje” es como robar ideas, pero bien serio y dando entrevistas con un poster gigante atrás) En vez de Nicolas Cage bailando twist pusieron a la minoca de la teleserie bailando con un bikini de crema. Y en vez de estilo pusieron a la minoca de la teleserie bailando con un bikini de crema. Otra de mis favoritas es Mala Leche, que ojalá hubiera venido con subtítulos porque está hablada en ese otro idioma del país Conchumarelandia. Esta película es muy real porque al director se le ocurrió una vez que lo asaltaron y decidió hablar del mundo de los delincuentes gracias a su experiencia, lo que es como hacer una película sobre los dentistas porque una vez te salió una caries. (Son chistosos los directores). Mi película favorita de este género es un empate entre Taxi para tres, porque sale El Malo de Venga Conmigo y el caballero de las teleseries que habla en FM, y Azul y Blanco, que hasta tenía cameo de Marcelo Salas y que también tenía al Malo, pero ahora era de una barra brava que quería matar al DJ Billy porque estaba enamorado de Tamara Costa. O sea, como Romeo y Julieta, pero con Billy y Costa. La zorra.

3.- El Cine Pin-8.

Mi mamá siempre me cuenta de la época en que el país estaba “en guerra” y que entonces los chilenos se dividían en dos bandos. A unos les gustaba todo y a los otros no les gustaba nada. Los que no les gustaba nada reclamaron y empezaron a hacer las cosas a su pinta, y ahí los que les gustaba todo se transformaron en los que no les gustaba nada y así… Afortunadamente esa época pasó y ahora a nadie le gusta nada, todos están chatos y prefieren quedarse en la casa viendo a la Marlene con la boca entreabierta y no hacer nada. (Eso se llama “estabilidad”) Y de esa época salieron películas donde no pasaba nada, pero donde actuaba gente que reclamaba y lloraba y decía cosas que en las películas dan sueño.

Mi tío veía esas películas y se indignaba porque decían palabras absurdas como “exilio”, “dictadura”, “detenidos”, “desaparecidos”, etc. Mi tía (que lo amaba) se ponía feliz porque decían palabras llenas de sentido como “exilio”, “dictadura”, “detenidos”, “desaparecidos” y etc, y siempre era una lata ver esas películas con ellos porque siempre terminaban peleando y yo despertaba sobresaltado. Estas películas son muchas, como La frontera, que era de un señor que era como el hombre increíble porque había sido condenado por un crimen que no cometió, y que llega a un pueblo (que es una lata) donde no pasa nada y él se enamora, etc. Salen muchos ebrios y actúa gente fea, pero parece que se ganó un premio en Cuba. (Si el protagonista se hubiera transformado en el hombre increíble hubiera sido la zorra).

A veces los peliculastas deciden que el protagonista sea un niño para que pueda preguntar cosas tipo “¿Papá? ¿Por qué en Chile desapareció gente?” y así manifestar su punto de vista sin que los viejos reclamen, porque les daría plancha protestar por culpa de un niñito, y además así le hablan a las nuevas generaciones. En todas estas películas actúa Tamara Costa y todas tienen importantes mensajes, como por ejemplo, que es mejor la caca que el pichí (Gringuito), o ese otro mensaje que no me acuerdo (Amnesia). Mi película favorita de este género es lejos Machuca, porque actúa esa niñita con la cara rara que le quiere quitar el record Guiness a Tamara Costa por Mayor cantidad de película chilena en la que encarna a alguien que llora y porque tiene una escena genial en que Machuca con el pecoso le pegan a Mi Pobre Angelito, que es el cuico del curso y se burla de Machuca porque es negro y su mamá es Tamara Costa. Esa película la dirigió Ed Wood, que en una revista fue elegido como el mejor peliculasta de cine de la historia. (La gente salió a celebrar a la plaza Italia y rompieron los paraderos de pura felicidad)


4.- El Cine Fondarth.

Chile también tiene Cine Arte, y como somos un país desarrollado, el presidente da una beca (la beca Fondarth) para todos los cineartistas que no tienen plata para que hagan sus metáforas y no se frustren. Estas películas son las que se ganan premios en todas partes (menos en Chile), y que tienen directores talentosos que estudiaron cine en universidades taquilla (de otros países que no son Chile). Siempre actúa Tamara Costa o su equivalente Bianca Levís, que es como igual que la otra pero con cara de más cuica, así que se amplía el espectro de personajes que pueden hacerse, y en vez de tener sólo a una niña pobre que llora, tenemos además a una niña cuica que llora. Estas películas siempre dan sueño y terminan sin que pase absolutamente nada, y uno se llena de orgullo patrio. En este género siempre pasan cosas raras pero uno frunce el ceño y se sube los lentes asintiendo con parsimonia, porque sabe que lo que importa de la película es el contenido y qué rico que el gobierno apoye las iniciativas de, por ejemplo, esa película de la comadre (Daniela Castillo) que se robaba unos audífonos y andaba por la calle creyéndose Double Dragon y haciendo nada salvo seguir al dueño de los audífonos (Play, porque era fanática del play) También está esa otra película que critiqué en el mejor blog del universo (el mío) que se trataba de una familia donde todos hablaban cosas profundas y que se filmó con una handycam y con puros primerísimos primeros platos tiritones y fuera de foco, porque eso es más real. (La sagrada familia).

Otra es una donde actúan sólo dos personajes (Benjamín Vicuña y Bianca Levís) y lo único que hacen es (spoiler) Snu Snu y hablar tonteras (fin del spoiler). Se llama En la cama y a todos los jóvenes de Chile les gustó porque reflejaba sus grandes aspiraciones en la vida: ser como Benjamín Vicuña y/o Bianca Levís. Esta película se ganó un Óscar en España parece a la mejor historia hecha con presupuesto literalmente inferior al vuelto del pan. (El año anterior el mismo director se había ganado ese mismo premio con la película videoloco de la novia enojada que salía a vengarse: Kill Bill: the home video. Protagonizado por Bianca Levís, parece).

También hay películas que hacen pensar y se tratan de gente que hace películas, que según los peliculastas son los personajes más interesantes del universo. Una película Fondarth de este tipo es esa que se llama Y las vacas vuelan que fue tan exitosa que hasta sacaron una segunda parte. (Las tortugas también vuelan). Otra película que hacía pensar mucho era esa en que Benjamín Vicuña era un artista incomprendido que lo odiaba todo (Se Arrienda) y que le llegó a todos los que la vieron, porque todos entienden lo que es pasar los treinta y depender del papá para poder ser un músico exitoso. (Las películas Fondarth son todas universales) La película que más me gustó de esta categoría es Fuga donde actuaba el que sale en los posters de Me fascina Ripley con su guagua y aquí veía pianos con sangre que caían en cámara lenta porque estaba loco y eso es lo que ve la gente loca. (Aunque me dormí y no recuerdo si se fugaba o no. Igual era la zorra). Otro loco que veía mucha sangre en cámara lenta era Jack Nicholson, en esa película del escritor que se volvía loco porque le daba un calugazo a una vieja horrenda. (Mejor imposible). (Nota: Si Jack Nicholson hubiera visto Los años dorados de la tía Carlina hubiese aprendido a aceptar a las viejas tal como son)


5.- El Cine Sáiens Fíkchon.

Porque Chile es grande y pucha que es linda mi tierra, también tenemos películas con efectos especiales modernos y chorezas del After Effects (un computador). Estas películas las empezaron a hacer incluso antes de que existieran los computadores y la primera es Hay algo allá afuera donde lamentablemente no había nada allá afuera y a la salida tuvieron que devolver la plata. Se trataba de dos personajes que hacían Snu Snu y se pasaban rollos y no sé qué más porque la tuve que adelantar.

Después siguió La Rubia de Kennedy, que se trataba de Marilyn Monroe que era fantasma y atacaba al protagonista, pero no hacía nada porque justo antes de atacar desaparecía. En esta película también hablaban de los mitos urbanos, pero faltó la escena en que un personaje comiera Petas Zetas y Coca Cola y le explotara la guata, así que cien estrellas menos por crear falsas expectativas. (Después hicieron una película gringa que cometió el mismo error).

Justo en esta época había un niñito que en el colegio lo molestaban por Gótico y que después creció e hizo Ángel Malo, una película que no entendí pero que actuaba Bianca Levís haciendo de fantasma y/o asesina que acosaba a los compañeros de colegio que le decían nerd y uno ya sabe lo que pasa cuando a alguien le dicen nerd en una película de terror: el nerd va a encontrar un cuchillo/poderes mentales/monstruo servil/libro de hechicería/disfraz y va a dejar la mansaca. (Yo preferiría ser nerd de una comedia, porque ahí por lo menos voy a estar rodeado de minocas guapas y se va a escuchar música oreja de fondo todo el rato y al final voy a madurar). A este director le fue tan bien con esta película que después pidió un Fondarth para hacer otra, ahora con vampiros (Sangre Eterna) y con una actriz que buscaba una oportunidad en el mundo del cine: Bianca Levís. La película era extraña y uno se moría de susto pensando que esas dos horas las pudo haber gastado junto a su familia en lugar de estar viendo la película. (Si uno tiene cáncer por ejemplo, esas cosas dan más miedo), pero hay que aplaudir el logro del director porque la película tenía harta sangre y era eterna.

Dentro de este mismo género habría que poner a Kiltro porque todos saben que en Patronato nadie sabe Karate. Mi película favorita de este género es Promedio Rojo, porque tiene cualquier efecto moderno y me llevó a un mundo de fantasía donde los jóvenes realmente se comportan como los pelmazos que aparecen en esta película. Además tenía verdaderas joyas de la ciencia ficción, como por ejemplo que la lectura de cómics te va a ganar el corazón de la media mina española, o que Benjamín Vicuña es malo.

Bueno, tengo que terminar el trabajo, así que dejaremos pendientes otros géneros como el Cine Costumbrista Paseo Ahumada (Cementerio P’al Pito III o Volver al Paseo Ahumada I), el Cine Porno Vergüenza Ajena (Hanito el genio del placer), el Cine Vergüenza Ajena a Secas (Takilleitor), o el Cine Obras Maestras (…). Cuando terminé de ver todas estas películas me sentí tan chileno que me dieron ganas de salir a la calle a inundar un paso bajo nivel y pasar en triciclo llevando a una viejita para salir en las noticias, y decir mirando a la cámara lleno de orgullo, el chilenísimo y ferviente grito de guerra Long Live Chile, shit!

© Hermes